Los acuerdos comerciales criminalizan las semillas campesinas e indígenas

Print More

photo credit: flickr user global justice now

 [ 中文 | English | Français ]

¿Qué podría ser más habitual que guardar semillas de una temporada para la siguiente? Después de todo, así es como hemos cultivado en nuestras fincas y huertas. Sin embargo, desde Guatemala a Gana, desde Mozambique a Malasia, esta práctica ancestral se está convirtiendo en un acto criminal, lo que permite que media docena de grandes corporaciones multinacionales puedan transformar las semillas en propiedad privada y lucrar de ellas.

GRAIN ha elaborado un conjunto de datos actualizados sobre la forma en que los llamados acuerdos de libre comercio están privatizando las semillas a través de todo el mundo. Pero la gente se está defendiendo y en varios países las movilizaciones populares están forzando a los gobiernos a suspender los planes de privatización de semillas.

El tratado de libre comercio entre Guatemala y EUA obliga a Guatemala a adherirse al Convenio UPOV. pero la resistencia popular forzó al gobierno a repeler una ley nacional que se buscaba aprobar con este propósito. (Foto: Raúl Zamora)El tratado de libre comercio entre Guatemala y EUA obliga a Guatemala a adherirse al Convenio UPOV. pero la resistencia popular forzó al gobierno a repeler una ley nacional que se buscaba aprobar con este propósito. (Foto: Raúl Zamora)

Los acuerdos comerciales se han convertido en la herramienta elegida por los gobiernos para, en conjunto con los grupos de presión de las corporaciones, impulsar nuevas normas que restrinjan el derecho de los agricultores a usar sus propias semillas. Hasta algunos años atrás, el acuerdo más importante era el Acuerdo de la Organización Mundial para el Comercio (OMC) sobre Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). Este acuerdo fue adoptado en el año 1994 y fue el primer tratado destinado a establecer estándares mundiales para los derechos de “propiedad intelectual “ sobre las semillas.1 Su objetivo es asegurar que empresas como Monsanto y Syngenta, las cuales invierten dinero en el mejoramiento de plantas e ingeniería genética, puedan controlar lo que sucede con las semillas que producen, impidiendo que los agricultores la reutilicen. Esta estrategia es similar a la desplegada por Holywwod o Microsoft, que bloquean legal y tecnológicamente sus películas y programas informáticos para que la gente no los copie y comparta

Sin embargo las semillas no son lo mismo que un programa informático. La noción misma de “patentar la vida” es impugnada fuertemente. Por esta razón, el acuerdo de la OMC fue una suerte de acuerdo para lograr un punto medio entre gobiernos. El acuerdo indica que los países pueden excluir plantas y animales (pero no microrganismos) de sus normas sobre patentes, pero deben crear algún tipo de protección a la propiedad intelectual sobre variedades vegetales, sin especificar cómo hacerlo.

LEE MÁS EN GRAIN
LEE MÁS ARTÍCULOS EN ESPAÑOL

Comments are closed.