Diferencias en gabinete por reforma al maíz transgénico
Las diferencias en el gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum se hicieron patentes con el tema de la protección a rango constitucional de los maíces mexicanos. Desde la Sader –con Julio Berdegué al frente– se intentó imponer la iniciativa de reforma que beneficia trasnacionales en perjuicio del pueblo de México y la soberanía alimentaria nacional.
Y es que la propuesta abría la puerta a la siembra de semillas genéticamente modificadas, dañinas a la salud y al medio ambiente –desarrolladas por corporaciones como Bayer-Monsanto y Syngenta–, al tiempo que desprotegía al centro de origen de este alimento y reservorio de la humanidad, como se le conoce a nuestro país.
Tras la consulta que le hizo Contralínea el pasado 4 de febrero, Sheinbaum pidió a la Cámara de Diputados frenar la discusión y establecer mesas de trabajo urgentes con varios secretarios de Estado, y ordenó a su gabinete involucrado en el tema –Sader, Semarnat, Ciencia, Salud y Economía– explicar los alcances reales de la propuesta y escuchar a la Campaña Sin Maíz No Hay País. El intento por imponer esa reforma involucraría no sólo a la Sader, sino también a las secretarías de Salud, Economía y Ciencia, quienes habrían acompañado a Berdegué en este intento fallido. Expertos consultados por esta revista indican que ahora urge proteger verdaderamente al grano

