Regenerar la agricultura con vistas al futuro

Regenerar la agricultura con vistas al futuro

Desde hace más de dos siglos, cuando al uso de maquinaria pesada en el campo se sumó el incipiente empleo de fertilizantes químicos, la agricultura constituye una fuente de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), principalmente metano y óxido nitroso. Estos proceden de diversas actividades, como la gestión del estiércol, el uso de combustibles fósiles y fertilizantes y la deforestación para la expansión agrícola.

Sin embargo, en los últimos años se ha producido un cambio de filosofía gracias a la investigación y al apoyo de compañías como PepsiCo, con un fuerte arraigo y presencia en España. Para la elaboración de sus patatas fritas y aperitivos se abastece de la agricultura local, y cuenta con una planta de producción en Burgos. Sus vínculos con el campo van mucho más allá de la compra de materias primas: en la compañía están convencidos de que invertir en la actividad rural es fundamental para lograr una agricultura resiliente.

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