Regenerar la tierra, la tendencia en agricultura que requiere una inversión de hasta 5.000 euros por hectárea
El modelo de agricultura intensiva empieza a mostrar síntomas de agotamiento: suelos degradados, rendimientos a la baja y fuerte dependencia de agroquímicos. Frente a este desgaste, gana fuerza una alternativa que no solo busca reducir el impacto ambiental, sino también revertirlo: la agricultura regenerativa.
Maite Llorens, ingeniera técnica agrícola con más de 15 años de experiencia a pie de campo asesorando a agricultores desde la Fundación Global Nature, explica: “No hay una definición única de agricultura regenerativa. Es un modelo que tiene en cuenta las características de los distintos territorios, los diferentes cultivos y que se puede trabajar a medida. Lo fundamental son las prácticas que se adopten y que son claves para la salud del suelo y la optimización de los recursos”.

