Maíces nativos en México: incentivar su consumo y defensa

Maíces nativos en México: incentivar su consumo y defensa

México es centro de origen, domesticación y diversificación permanente del maíz, con 64 razas y cientos de variedades sembradas a todas alturas, desde el nivel del mar hasta las altas montañas; en climas diversos, calurosos, lluviosos o áridos; de diversos colores: blancos, amarillos, azules, negros, rojos, moteados… Es insumo para artesanías y construcción; medicina natural; centro de ritos y celebraciones religiosas a lo largo y ancho del territorio, así como abono orgánico.

Pero sobre todo, desde hace 10 mil años, el maíz es base de una alimentación sana, de calidad, tradicional y local, con cientos de bebidas y alimentos tradicionales: tortillas, quesadillas, tostadas, huaraches, esquites, atoles, tamales, sopes, tlayudas, pozole, palomitas, tamales, nicoatole, tejate, tejuino, pozol, entre otros, y es parte de la diversidad y patrimonio biocultural de México. En tiempos recientes, la defensa de los maíces nativos en México ha sido el centro de una batalla política, mediática, legislativa, económica y a nivel soberano que, afortunadamente, se ganó a favor de la biodiversidad de las generaciones presentes y futuras, con las reformas a los artículos 4o y 27 de la Constitución Política Mexicana.

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