La SECIHTI pretende burlar la constitución para impulsar maíz modificado bajo el disfraz de “edición genética”
La Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País (CNSMNHP) manifiesta su profunda indignación ante la reciente publicación del Eje 7 sobre “Soberanía Alimentaria” de la Convocatoria Nacional de Investigación 2026 de la SECIHTI. Bajo una retórica falsamente progresista, el documento instrumenta mecanismos que traicionan la reforma constitucional de 2025 y vulneran el patrimonio biocultural de México. Denunciamos que esta convocatoria se convierte en una ciencia a modo al imponer términos carentes de consenso científico, diseñados exclusivamente para “darle la vuelta” a la Constitución. El uso arbitrario de conceptos como “edición genética sin candados” o “técnicas que no superan barreras naturales” pretende normalizar la manipulación del genoma del maíz. Alertamos que la edición genética es, por definición, una modificación y, por tanto, su aplicación en el maíz viola flagrantemente el Artículo 4o Constitucional.
Esta convocatoria actúa como un caballo de Troya biotecnológico al fomentar explícitamente la edición genética para generar “nuevas variedades” dentro del fomento para la protección de la agrobiodiversidad, sin excluir al maíz de este apartado. Esta omisión dolosa permite que se utilicen recursos públicos para crear maíces modificados en laboratorios públicos y privados, rompiendo la prohibición absoluta que rige en nuestro país. Al mismo tiempo, la SECIHTI impulsa la “secuenciación genética de especies nativas” sin un marco regulatorio que impida el despojo digital. Al digitalizar el código de nuestras semillas, se facilita que empresas transnacionales exploten esta información sin consentimiento previo, libre e informado, ni un reparto justo de beneficios, promoviendo abiertamente la biopiratería.
Es inaceptable que, a pesar de que la Constitución exige análisis de bioseguridad libres de amenaza para el maíz, la Convocatoria mencione estos riesgos de forma genérica y no como una condición previa, obligatoria y vinculante para los proyectos de edición genética. Esta falta de rigor deja a nuestras variedades nativas en total estado de indefensión frente a la contaminación genética. Por lo anterior, desde la CNSMNHP exigimos al Gobierno Federal la exclusión inmediata del maíz de cualquier técnica de edición genética que altere su integridad genómica, la eliminación de términos ambiguos que generan inseguridad jurídica, una moratoria a la secuenciación digital de especies nativas hasta garantizar la soberanía de los pueblos y el respeto irrestricto al Artículo 4o Constitucional y a los tratados internacionales que protegen nuestra agrobiodiversidad.

