Deforestación y muerte de abejas: hablan apicultores y académicos
La península de Yucatán es una región abundante en producción de miel gracias a su riqueza de plantas melíferas. El manejo de abejas exóticas (Apis mellifera) y de especies nativas es clave tanto para la conservación de la selva maya como para el sustento de las comunidades locales.
Este conocimiento y arte ancestral es parte de nuestra identidad y contribuye en la polinización de cultivos en milpas y solares –como frijol, calabaza, chile, tomate criollo, mango, aguacate y guaya–, haciendo de las abejas un pilar del sistema agroecológico que sostiene la vida y la alimentación de las comunidades mayas.
Desde hace más de 40 años, la agroindustria ha afectado gravemente la selva maya, provocando profundos cambios sociales y ambientales. La venta y renta de tierras ejidales a productores agroindustriales en Hopelchén y otros municipios de la península de Yucatán ha provocado deforestación, cambio de uso de suelo, pérdida de biodiversidad, siembra de cultivos transgénicos y mortandad masiva de abejas por plaguicidas.

