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El crimen más infame: COVID 2021

Hace casi exactamente un año (29 de abril, 2020), escribí lo que en ese entonces fue considerado por muchos un artículo controversial, titulado “El crimen más infame: Los perpetradores detrás del COVID-19.” El título de mi artículo estaba inspirado en la canción de Bob Dylan “Crimen más Infame,” la cual fue estrenada en febrero de 2020.

La poderosa y cautivante balada, retoma el asesinato del presidente John F. Kennedy en Dallas de 1963, un golpe de estado ejecutado por sus enemigos. El asesinato de Kennedy y el consiguiente encubrimiento por la Comisión Warren fue diseñado por una élite despiadada del Estado Profundo, incluyendo a la CIA, el FBI de Edgar Hoover, el ejército, contratistas de la industria militar, petroleros de Texas, el vicepresidente Lyndon Johnson, la mafia, exiliados cubanos y medios de comunicación serviciales. Este “Crimen Más Infame,” el Gran Reinicio de los años de 1960, fue bienvenido, apoyado e instigado por elementos estratégicos de la élite corporativa, incluyendo los halcones de guerra en las áreas conservadoras de los partidos Republicano y Democrático.

Desafortunadamente, un año después del advenimiento del COVID-19, estamos mirando otro Gran Reinicio, esta vez encabezado en Estados Unidos por liberales corporativos, billonarios de la industria tecnológica, promotores de la guerra biológica y la industria farmacéutica. Nuestro Gran Reinicio contemporáneo se está desarrollando rápidamente, con tecnócratas poderosos y zares médicos aprovechándose de la epidemia de COVID-19, controlando la información, generando pánico masivo, y mediante decretos de emergencia, implementando confinamientos, cierres de escuelas y negocios, aplicando restricciones sin precedente en las libertades civiles.

El bio-fascismo actual, usando el término acuñado por Naomi Wolf, en lugar de ser organizado por políticos conservadores, como en la era post-Kennedy, es promovido más fuertemente por liberales y progresistas en el Partido Democrático, billonarios de Silicon Valley y sus apparátchiks[1] científicos y de salud. Estos neoliberales y tecnócratas han dominado el arte del emplazamiento de armas, no sólo virus, sino también políticas de salud pública basadas en mentiras científicas y falsas estadísticas sofisticadas. Escondiéndose detrás de la fachada del liberalismo social, salud pública, justicia racial y económica, sustentabilidad ambiental, utilizando intimidación, censura de medios, sentimiento anti-Trump e impulsando el pánico; estos autoritarios modernos han sido capaces de concentrar el poder político, control social y la riqueza de una manera sin precedente. Como nos advierte Wolf:

“El terrorismo sirvió del 2001 hasta el inicio de la pandemia COVID para ser esa amenaza terrorífica interna y externa que fue usada por las administraciones, de Bush hasta Obama para quitarnos nuestras libertades. Pero finalmente eso no fue efectivo. Todavía había libertad en el mundo. La gente no decía, ‘Ok, ISIS existe por lo tanto voy a ceder mis libertades de la Primera Enmienda, mis libertades de la Cuarta Enmienda, mis libertades de la Segunda Enmienda etc…’ Estamos viendo una toma de control completa de los derechos y libertades y cuerpos estadounidenses por la industria tecnológica, la cual ha subido de dos billones de dígitos a tres billones de dígitos, desde que inició la pandemia. China, la cual se ha movilizado para solidificar la subversión de nuestra nación y establecer su rol como el super poder mundial bajo la apariencia de esta pandemia, y comprando grupos comunitarios, funcionarios electos, etc., así como la Fundación Bill y Melinda Gates [industria farmacéutica la CDC], la cual como lo mencioné, están inundando la educación desde preescolar hasta preparatoria… inundando universidades con dinero para involucrarse en la educación COVID, lo cual significa una línea de partido estricta que busca destruir lo que es humano de nosotros y lo que es libre. Eso es resumido. Es increíblemente aterrador.”

En “El crimen más infame” expuse el creciente apilamiento de evidencia, incluso hace un año, de que SARS-CoV-2 definitivamente no era un evento natural, y por lo tanto una ocurrencia inevitable (un evento “zoonótico” o contagio animal a humano), sino una liberación de laboratorio accidental de un virus, modificado genéticamente para ser altamente transmisible para humanos, representando una seria amenaza para los ancianos y aquellos con mala salud. Aunque no existe evidencia convincente de que el COVID-19 fue liberado deliberadamente en lugar de accidentalmente, existe bastante evidencia de que la enfermedad había sido planeada ampliamente, específicamente en una conferencia de planeación de simulación en octubre 2019 en la ciudad de Nueva York, llamada Evento 201, organizada por la Fundación Gates y el Foro Mundial de Economía, con participación de líderes corporativos y operativos de la CIA, entre otros. El evento 201 inquietantemente predijo y “simuló” el pánico que surgiría y las contramedidas draconianas que probablemente se implementarían cuando emergiera el COVID-19. Un enfoque principal de Evento 201 era discutir cómo la élite podría censurar y contrarrestar narrativas problemáticas sobre el virus, desacuerdos públicos con las medidas pandémicas y dudas sobre la seguridad de las vacunas.

Ciencia Loca y Asesinatos Masivos

En lugar de ser un fenómeno de evolución natural, inevitable e impredecible, SARS-CoV-2 fue creado en conjunto por científicos chinos y estadounidenses, (incluyendo Ralph Baric de la Universidad de Carolina del Norte, Vinett Menachery de la Universidad de Texas y Shi Zhingli del Instituto de Virología de Wuhan y otros) con financiamiento de los gobiernos y ejércitos chinos y estadounidenses, incluyendo al Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), del Dr. Fauci.

SARS-CoV-2 fue creado en un laboratorio de “uso dual” (armas biológicas y biomédicas) en Wuhan, China, el cual, de acuerdo con inspectores del Departamento de Estado de los EU, tenía poco personal, mal manejo y tendencia a accidentes. Los fondos del gobierno de EU para la peligrosa transformación de virus en armas con ganancia de función, supuestamente detenidos por la Administración de Obama entre 2014-2017, donde simplemente se mudaron al otro lado del océano del NIH de Anthony Fauci y la Alianza EcoHealth al Instituto de Virología de Wuhan. Fugado de Wuhan, SARS-CoV-2 comenzó a expandirse a través de China y el mundo, con China y la Organización Mundial de Salud (cuyos fundadores dominantes incluye a China, Bill Gates, y los Estados Unidos) encubriendo e infravalorando la propagación rápida del COVID-19 por varios meses, al mismo tiempo trabajando horas extra para encubrir sus orígenes de laboratorio cada vez más obvios.

La mayoría del público sigue sin entender que el COVID-19 vino de una fuga de laboratorio y modificación de “ganancia de función” en un laboratorio. Paralizadas por el miedo, enojo y culpa, y bombardeadas con propaganda de medios masivos y ciencia corrupta, la mayoría de las personas, liberales y progresistas en particular, aún creen ingenuamente que la hipótesis del origen de laboratorio es una “teoría de conspiración” sin bases, inspirada por Trump. Aún menos conocido es el hecho de que esta experimentación científica peligrosa: convertir en armas a los virus y bacterias, sigue sucediendo – no sólo a través de China y los E.U., sino alrededor de todo el mundo. Mientras lees esto, una red internacional sombría de miles de virólogos, ingenieros genéticos, científicos militares y empresarios biotecnológicos están convirtiendo en armas a virus, bacterias y microorganismos en laboratorios civiles y militares básicamente sin regular y propensos a accidentes.

Hoy, los descuidados y criminalmente negligentes ingenieros de genes, empresarios de vacunas y bioguerreros, como sus predecesores nazis, se esconden detrás del disfraz de la investigación científica, biodefensa, biomedicina e investigación de vacunas. Pero como un reportero investigador y experto en bioarmas, Sam Husseini escribe: los científicos de ganancia de función/guerra biológica en laboratorios como en los de Wuhan, China y Fort Detrick, Maryland están evadiendo ley internacional deliberada e imprudentemente:

“Los gobiernos que participan en dicha investigación de armas biológicas generalmente distinguen entre ‘guerra biológica’ y ‘biodefensa,’ para pintar los programas de ‘defensa’ como necesarios. Pero esto es un truco retórico; los dos conceptos son en su mayor parte indistinguibles.

‘Biodefensa’ implica guerra biológica tácita, criar más patógenos peligrosos para el supuesto propósito de encontrar una manera de luchar contra ellos. Mientras parece que este trabajo ha tenido éxito al crear agentes mortales e infecciosos, incluyendo cepas de gripe más mortales, tal investigación de ‘defensa’ es impotente en su habilidad para defendernos de esta pandemia.”

Hasta ahora no existe evidencia de que el coronavirus fue liberado deliberadamente. Pero las agencias de inteligencia de los E.U. han informado repetidamente a las administraciones de Trump y Biden que la investigación secreta, incluyendo experimentos animales, deliberadamente aumentando la transmisibilidad y virulencia de los coronavirus de murciélago, (intentando simultáneamente desarrollar vacunas o antídotos a estos virus) han sido realizados junto con el ejército chino en el laboratorio de Wuhan (o varios laboratorios en Wuhan) desde por lo menos 2017, y tal vez desde 2012. Las agencias de inteligencia de E.U., también han informado a las administraciones de Trump y Biden que las primeras víctimas de COVID-19 fueron científicos del laboratorio de Wuhan.

Hasta ahora, ni la administración de Trump ni la de Biden han dado un seguimiento (más allá de retórica política) con una investigación seria de lo que realmente sucedió en Wuhan, prefiriendo mantener “negocios como siempre” con el socio económico e inversor estratégico en trillones de dólares en bonos del Tesoro más importante de Estados Unidos (i.e. deuda gobierno) Integrantes del Congreso (principalmente Republicanos y ahora incluyendo Demócratas) finalmente están dando un paso adelante para demandar una investigación real; sin embargo, con solicitudes de varios Comités de Senado y la Cámara, incluyendo la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, pidieron una investigación integral de los orígenes del COVID-19, incluyendo el rol del Dr. Anthony Fauci y los Institutos Nacionales de Salud (no olviden al Pentágono) financiando estos experimentos controversiales, que desafortunadamente están en curso de “ganancia de función” en E.U., China y otros lugares del mundo.

En “El crimen más infame” del año pasado, señalé las imprecisiones obvias, de hecho, mentiras deliberadas, en la “historia oficial” que son lanzadas por los gobiernos chino y estadounidense, la industria farmacéutica, los medios masivos, virólogos financiados por el gobierno/ejército/industria farmacéutica, la OMS y los autonombrados zares internacionales de la salud como Bill Gates. La narrativa oficial, que ya no es creíble, es que un coronavirus no infeccioso encontrado en murciélagos evolucionó rápidamente en un virus altamente transmisible que infecta a humanos vulnerables, sin dejar rastro epidemiológico o genético al despertar. Aún más, este coronavirus emergió milagrosamente, en una coincidencia de uno en mil millones, en una ciudad densamente poblada, Wuhan, China (a cientos de millas de distancia de las cuevas de murciélagos más cercanas) donde miles de virus de murciélago fueron almacenados y donde experimentos de “ganancia de función” se realizaban (un número de los cuales fueron publicados en diarios científicos) para hacer a los coronavirus de murciélago más infecciosos y virulentos.

Mucha gente ha notado que el virus SARS-CoV-2 parece ser algo distinto de la gripe española de 1918-1920, la cual mató a 50 millones de personas (jóvenes y viejas, sanas y enfermas, pero especialmente jóvenes); antes de mutar y morirse. El SARS CoV-2, con dos años en este otoño, parece expandirse fácilmente en ambientes a puerta cerrada, como hogares para ancianos, con gente exhibiendo síntomas de la enfermedad. Aunque fragmentos pequeños que parecen ser COVID-19 bajo súper-magnificación (pruebas PCR) generalmente son detectadas en los pasajes nasales o gargantas de personas, sólo una minoría de personas fracasan en combatir el virus y en experimentar síntomas.

SARS-CoV-2 es un “detonante viral” nanométrico, aerosolizado (demasiado pequeño para ser detenido por máscaras de tela, aunque dispersado ampliamente y aparentemente raramente transmisible al aire libre o en lugares bien ventilados); virulento en el sentido de magnificar y exacerbar comorbilidades preexistentes (obesidad, diabetes, cáncer, enfermedad del corazón, pulmón e hígado) en gente anciana y con mala salud; pero siendo una leve amenaza o no para jóvenes y adultos jóvenes con sistemas inmunes fuertes y niveles adecuados de vitamina D en su flujo sanguíneo. En 1918-20, en comparación incluso la juventud con sistemas inmunológicos fuertes, sucumbió a la gripe española. Se conjetura que adultos mayores podrían haber adquirido inmunidad de exposiciones previas a variedades relacionadas de la gripe.

Como nunca nos cansamos de repetir, la mejor defensa contra el COVID-19, es comer alimentos orgánicos sanos, realizar ejercicio en el exterior y recibir luz solar (o suplementos de Vitamina D durante los meses de invierno) para mantener un sistema inmune fuerte. Para aquellos que realmente exhiben síntomas, la mejor línea de acción recomendada por doctores independientes y sanadores de salud natural es quedarse en casa, tratar al virus con medicinas genéricas probadas (medicina para la malaria, ivermectina) o suplementos de salud natural (vitaminas, quercetina, zinc) y protocolos, y quedarse fuera del hospital, si es posible.

“El Crimen Más Infame” fue publicado en el boletín de circulación masiva, Organic Bytes, de la Organic Consumers Association, y circuló entre millones de seguidores del Facebook de OCA. (Subsecuentemente Facebook ha amenazado con dejar sin plataforma a OCA si continuamos desviándonos de la narrativa oficial de los orígenes, naturaleza, virulencia, prevención y tratamiento del COVID-19). El artículo generó mucha respuesta, tanto a favor como en contra. Recuerdo estar sorprendido cuando presenté “El Crimen Más Infame” para su publicación a varios sitios de noticias “progresistas” o de izquierda que siempre habían impreso mis artículos en el pasado, Common Dreams y Counterpunch, sólo para que se negaran a imprimir el artículo. También recuerdo sorprenderme al ver que Peter Daszak de la EcoHealth Alliance financiada por la NIH de Fauci, uno de los principales autores del COVID-19 y arquitecto principal del encubrimiento, destacado en el noticiario de Amy Goodman, Democracy Now, dijo a los progresistas que el COVID-19 fue una pandemia completamente natural e inevitable, y que aquellos que plantearon la hipótesis “llena de patrañas” de una liberación de laboratorio no eran nada más que “adeptos a teorías de conspiración.”

Incluso hoy, cuando más y más organizaciones de medios masivos finalmente están admitiendo la probabilidad de una liberación de laboratorio y encubrimiento gubernamental/industrial/científico, la mayoría de los supuestos medios progresistas (junto con Google, Facebook y los gigantes del internet) con unas cuantas excepciones siguen censurando o difamando la información alternativa y regurgitando la historia oficial, engañando peligrosamente al público y destruyendo sus reputaciones como medios para la libre expresión, disidencia y fuentes alternativas de información.

Necesitamos aclarar que los experimentos de guerra biológica de ganancia de función, disfrazados como biomedicina, son actos criminales en violación de la ley internacional, representando una amenaza clara e inminente para todos. Necesitamos un Tribunal Internacional independiente, modelado en los Juicios de Nuremberg (post Segunda Guerra Mundial) para exponer a los científicos locos y financiadores de COVID-19. Estos científicos y financiadores incluyen a legisladores de alto nivel del gobierno y ejército chinos y estadounidenses.

Aquellos llevados a juicio público deben incluir, entre otros, científicos, “cazadores de virus”, y patrocinadores de experimentos de ganancia de función como Shi Zhengli, Ralph Baric, Vinett Menachery, Peter Daszak, Christian Hassell, Robert Kadlec, Anthony Fauci, Bill Gates, Scott Dowell y otros.

La comunidad internacional necesita llevar a esta gente y a sus colaboradores a juicio y pedirles cuentas por el COVID-19 y sus desastrosas respuestas gubernamentales a la pandemia que han destruido las vidas y modos de vida de miles de millones. Más allá de llevar a juicio a estos criminales y colaboradores COVID, necesitamos prohibir toda la creación de armas con virus, bacterias y microorganismos de “ganancia de función” y cerrar todos los laboratorios y experimentos de guerra biológica mundiales inmediatamente, antes de que el siguiente patógeno creado en laboratorio escape o sea liberado deliberadamente. Por favor firme y circule nuestra petición aquí.

Un año después

Un año después del inicio de la pandemia, mi nuevo libro, La verdad Sobre el COVID-19, co-redactado con el Dr. Joseph Mercola  y con un prólogo de Robert F. Kennedy Jr., acaba de ser lanzado. Puedes obtener el libro aquí.

Con nueva información y controversia emergiendo cada día, y con censura creciente por Facebook, Google, YouTube, Twitter, Instagram y otros, es importante ir directamente a los sitios web y boletines de las organizaciones de interés público proveyendo información objetiva. Mis recomendaciones principales son:

Otros sitios web y boletines importantes, entre otros, incluyen

Hace catorce meses, el Dr. Mercola realizó una entrevista al Dr. Francis Boyle, un experto en armas biológicas, quien señaló de manera convincente que el SARS-CoV-2 no era una ocurrencia natural, sino una liberación de laboratorio.

Desde ese entonces, ha habido un flujo de nueva información proveniente de investigadores, científicos, profesionales médicos independientes e incluso legisladores de gobierno señalando la preponderancia de evidencia de que el COVID-19 no fue un contagio natural de murciélagos a humanos, sino un accidente de laboratorio, un desastre trágico pero completamente predecible resultante de la modificación de “ganancia de función” y creación de armas con virus que suceden en laboratorios como el Instituto de Virología de Wuhan y el Laboratorio Militar estadounidense en Ft. Detrick, MD.

Esta experimentación descuidada de “ganancia de función” – la locura científica que hizo un arma al SARS-CoV-2- ha sido financiada y llevada a cabo por una sociedad entre los gobiernos chinos, estadounidenses y otros, sus ejércitos, la industria farmacéutica, incluso después de décadas de accidentes de laboratorios y liberaciones peligrosas de patógenos potencialmente pandémicos (PPPs) a través del mundo provenientes de una veintena de laboratorios biomédicos/guerra biológica mal manejados y relativamente sin regular que deberían haber sabido lo que iba a pasar.

Más recientemente incluso, los medios masivos (Washington Post, USA Today, CBS 60 Minutes, USA Today, Newsweek, New York Times, Times of London) están comenzando a reportar las deficiencias de la “investigación” del gobierno chino/OMS sobre los orígenes del COVID-19, señalando que incluso funcionarios gubernamentales de alto nivel, tanto de la administración de Trump como de la de Biden, están expresando sus puntos de vista de que estamos lidiando con una fuga de laboratorio, no una ocurrencia natural, y que debemos terminar los experimentos riesgosos de “ganancia de función”, no sólo en China y en EU, sino en todo el mundo.

En lugar de repetir lo que nosotros y otros ya hemos escrito sobre los orígenes de laboratorio del COVID-19, les insto a revisar regularmente usando los sitios web listados arriba.

Once Mentiras Mortales del COVID-19

La psicóloga Dianne Perlman describe el miedo masivo que fue engendrado deliberadamente en el cuerpo político y la consciencia pública. Este mensaje de miedo masivo y obediencia a la autoridad, repetido una y otra vez por los medios masivos, repetidos por científicos y políticos del sistema, ha debilitado la mente pública y predispuso a la mayoría a aceptar las mentiras mortales que están manejando esta pandemia y dictando las bases estilo 1984 para un Gran Reinicio. Pearlman escribe:

“Estamos inundados con miedo existencial debilitante. La gente es más peligrosa cuando tiene miedo y más vulnerable a la manipulación. La gente retrocede y pierde funciones cognitivas superiores, capacidad para la lógica, la habilidad de anticipar las consecuencias para entender la causa y efecto.

Demasiado miedo puede hacer de la gente vulnerable a la explotación. Muy poca permite la imprudencia. Con miedo sano, óptimo, podemos evaluar riesgos y tomar precauciones apropiadas y diferenciadas, incluyendo impulso inmune y profilaxis con dieta, suplementos y tratamientos efectivos a la mano. Las soluciones reducen el miedo.”

Por lo menos 11 grandes mitos (los cuales son mentiras deliberadamente cultivadas) alrededor el COVID-19 han impulsado pánico público, información alternativa suprimida, terapias alternativas suprimidas que se ha probado son efectivas para usar drogas patentadas de alto costo, (por lo tanto, aumentando las muertes prematuras desencadenadas por SARS-CoV-2 tanto como un 85%), la destrucción de los modos de vida de la clase trabajadora, clase media y dueños de pequeños negocios (especialmente minorías raciales), forzó la aceptación de confinamientos draconianos, censura y supresión de derechos constitucionales.

Estas Once Mentiras Mortales incluyen las siguientes: (1) COVID-19 representa una mayor amenaza a individuos jóvenes y sanos, así como a los ancianos y aquellos con mala salud. (2) No existe la “inmunidad de rebaño” entre aquellos que han estado en contacto con el COVID-19 y lucharon en contra de manera exitosa, o que exhibieron síntomas y después se recuperaron. (3) COVID-19 puede propagarse de aquellos que son asintomáticos (aquellos sin síntomas) a otros, por ejemplo, de niños sanos y estudiantes a maestros o padres. (4) Las mascarillas de tela pueden parar partículas de COVID aerosolizadas de tamaño nano, así como gotas de líquido macro (de toser o estornudar), y por lo tanto deberían ser usadas en todas partes, no sólo en hospitales u hogares para ancianos. (5) COVID se puede propagar en los interiores a menos que la gente use mascarillas todo el tiempo. (6) Las pruebas de laboratorio PCR, sin importar la calibración o magnificación, nos muestran una verdadera imagen de “casos”, individuos realmente infectados que pueden propagar la enfermedad. (7) Drogas de bajo costo y genéricas como la medicina para la malaria (hidroxicloriquina) o anti-parasíticas, antivirales como la ivermectina no son efectivas para prevenir COVID-19 o prevenir que individuos infectados terminen en el hospital o muertos. (8) Los suplementos naturales como la quercetina, zinc y Vitamina D no son efectivos para fortalecer nuestros sistemas inmunes para alejar al COVID-19 o reducir los síntomas si el virus sí entra en nuestras células y comienza a replicarse. (9) Muertes por COVID-19 (aproximadamente el 6% de víctimas donde no hay otras condiciones preexistentes serias o comorbilidades listadas en el certificado de muerte) son lo mismo que las muertes con COVID-19 (94% de todos los certificados de muerte listan COVID-19 como cofactor). (10) Vacunas nuevas de Uso de Emergencia COVID-19, las cuales de hecho son “vacunas sólo en su nombre” dado que ni previenen infecciones o la transmisión, o muerte, son seguras y efectivas. (11) Nuevas “vacunas mensajeras de RNA” genéticamente modificadas como aquellas producidas por Pfizer y Moderna (las cuales realmente son drogas de terapia de genes), diseñadas para forzar al cuerpo humano a producir proteínas spike, son seguras y efectivas. Para una revisión completa de la ciencia que refuta estas mentiras ver el artículo “Dr. Peter McCullough: Media Censored COVID-19 Early Treatment Options Could Have Reduced Fatalities by 85%“. Y también “COVID-19: Restoring Public Trust During A Global Health Crisis“.

Una de las cosas más importantes para tener en mente es que el virus diseñado SARS-CoV-2 no es una enfermedad mortal en sí misma como la Gripe Española de 1918 -capaz de matar a jóvenes y viejos, sanos y enfermos por igual- sino es un disparador viral que magnifica y exacerba enfermedad crónica preexistente y comorbilidades como la obesidad, diabetes, cáncer, hipertensión, demencia, enfermedad de corazón, hígado, riñón y de pulmón entre los ancianos y personas con deficiencias de salud importantes – especialmente focalizando a aquellos con sistemas inmunes naturalmente comprometidos fuertemente.

Lo que el COVID-19 ha expuesto a quienes no están cegados por el miedo es que el verdadero asesino debajo de la pandemia mundial no es tanto el virus en sí mismo, sino el daño colateral mortal “como de costumbre”, por alimentos convencionales, contaminación, trabajo, modo de vida (estrés, falta de ejercicio y luz solar, exposición a radiación de bajo nivel) y medicina de industria farmacéutica. SARS-CoV-2, a menos que se lancen protocolos de tratamiento adecuados, puede ser un disparador biológico peligroso para quienes sufren enfermedades crónicas y tienen sistemas inmunes dañados. Es por esto que los ancianos y la gente con salud comprometida, aquellos sujetos por décadas de comida venenosa, ambientes contaminados, condiciones de trabajo insalubres y una sobredosis de drogas farmacéuticas y vacunas con efectos secundarios acumulativos, tienen la necesidad de recibir, sin costo, alimentos orgánicos sanos y gratuitos (especialmente en escuelas, centros de cuidado diurno, hogares para ancianos, hospitales y entrega a domicilio para beneficiarios de Medicare y Medicaid) así como suplementos y drogas genéricas que han probado ser efectivas a través del mundo.

Las respuestas del gobierno basadas en una tergiversación deliberada de la naturaleza del virus y los grupos en mayor riesgo, constituye una forma de negligencia médica y negligencia criminal. Pero no mutilemos las palabras. Como los experimentos arriesgados de “ganancia de función”, la censura deliberada de la naturaleza y virulencia del COVID-19, y la censura de la prevención y tratamiento efectivo de esta pandemia constituyen asesinato masivo.

Ignorando prevención y tratamiento dietético, de salud natural y drogas genéricas, y en su lugar imponiendo medidas de confinamiento, cierre de escuelas, mascarillas obligatorias y distanciamiento social de “solución única”, y confiando completamente en terapia de genes experimental o drogas lanzadas apresuradamente al mercado “Vacunas sólo por su nombre”, para el COVID-19 con base en información fraudulenta forzada por intereses especiales (industria farmacéutica, industria tecnológica y empresarios de vacunas) no sólo no han protegido a los grupos más vulnerables (los ancianos y otros con comorbilidades preexistentes graves) sino que ha causado un enorme daño económico, político, sociológico, psicológico y de salud pública.

Poniendo al exceso de muertes por COVID-19 en perspectiva

El 20 de enero de 2021, los Centros para Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) reportaron que más de 400,000 estadounidenses han muerto ya sea de o con COVID-19, un promedio anual de 1,096 al día, con COVID-19 listado en sus certificados de muerte, junto con comorbilidades como la obesidad, diabetes, enfermedad cardiaca, enfermedad pulmonar, enfermedad renal, cáncer, demencia e hipertensión. Como se señaló antes, la información liberada de la CDC el 26 de agosto de 2020, mostró que sólo 6 porciento de las muertes en EU por COVID-19 listado como la única causa de muerte en el certificado de muerte. El restante, 94 porciento, tenía un promedio de 2.6 comorbilidades o causas de muerte adicionales. Las estadísticas preliminares US death muestran más de 3.1 millones de muertes totales en el 2020 – aproximadamente 11% más muertes que en el 2019.

La cuenta de muertos oficial de EU por o con COVID-19 suena trágica y alarmante y en efecto es, pero necesitamos mantener esas estadísticas en perspectiva. De la población de E.U., de 328.2 millones (2019), aproximadamente 2.8 millones murieron en el 2019. Esto resulta en 7,671 muertes promedio al día. Si la cuenta de muertes oficial de la CDC para el 2020 es correcta, entonces probablemente hubo en total 3.1 millones de muertes en EU en el 2020, un promedio de 8,493 al día, un aumento de aproximadamente 11% durante el 2019. Antes del 2020 y el COVID-19, aproximadamente 1.2 millones de muertes al año habían sido en personas de 80 años o más, con un promedio de 3,365 muertes al día de este grupo de edad.

Dos terceras partes de las víctimas de COVID-19 muy ancianas o con enfermedades crónicas probablemente habrían muerto por sus comorbilidades preexistentes durante los siguientes 1-2 años, aún sin el COVID-19 como detonante biológico.

Un antiguo reportero del New York Times, Alex Berenson señala en su libro, Verdades sin reportar sobre el COVID-19 y confinamientos:

“Desde un punto de vista práctico aquellas muertes [ancianos con comorbilidades múltiples] eran inevitables. Su momento es una función del coronavirus, pero su causa son condiciones subyacentes como el cáncer o enfermedad cardiaca o demencia. Mientras tanto, infantes y jóvenes adultos están en riesgo mínimo por el virus” … El coronavirus apunta a gente al final de sus días… muchas víctimas sólo tenían semanas o meses de vida. Para el momento que llegaron a los hogares de ancianos, la mayoría de las personas estaban muy frágiles. Un estudio de 2010, en el ‘Diario de la Sociedad Geriátrica Estadounidense’ descubrió que la mitad de todas las personas admitidas en hogares para ancianos murieron a los cinco meses de admisión…”

La abrumadora mayoría de las víctimas de COVID-19 en los EU (80 por ciento) han sido ancianas (65 años o más), casi todas sufriendo enfermedades crónicas o condiciones médicas preexistentes graves, y casi la mitad de todas las muertes que suceden en los hogares de ancianos. Las muertes globales en el 2020 por o con COVID-19 son un estimado de 2.8 millones, (5% de aproximadamente 55 millones de muertes totales), con un daño económico estimado en $16 mil millones. Somos afortunados porque lo que escapó de Wuhan fuera un coronavirus modificado de murciélago, con relativamente niveles de mortalidad bajos, en lugar de una versión convertida en arma, aerosolizada, de una gripe aviar mucho más mortal, la cual, científicos del mundo (con financiamiento por Bill Gates, la industria farmacéutica y el Pentágono) han estado produciendo de forma arriesgaa mucho más transmisible y virulenta a través de la modificación de “ganancia de función”.

Transmisión Asintomática

Un elemento clave en la creación de pánico por COVID-19 y una idea básica para el cierre de escuelas, confinamientos y vacunas obligatorias (incluso con niños y estudiantes) es que el COVID-19 puede ser transmitido a otros rutinariamente, incluso si una persona no muestra síntomas de la enfermedad. No existe ciencia revisada por pares indicando que esto es verdad. La transmisión asintomática, si es que llega a ocurrir, es excepcional, no es más que una preocupación sanitaria como la de la gripe estacional. Como testificó recientemente el altamente citado médico y profesor de la universidad de Texas A&M, Peter McCullough ante la legislatura del estado de Texas:

“Uno de los errores que escuché hoy como una razón para la vacunación es la propagación asintomática. Y quiero ser muy claro sobre esto: Mi opinión es que existe un escaso nivel, si es que hay, de propagación asintomática… Los chinos han publicado un estudio— [de] 11 millones de personas. Intentaron encontrar [evidencia de] propagación asintomática. No puedes encontrarla. Y eso ha sido, una de las piezas importantes de desinformación.”

Manía con las vacunas

 Como señala la psicóloga Dianne Perlman previamente citada, los medios están impulsando una narrativa de pánico que dice que no hay manera de parar al COVID-19 sin la inyección obligatoria de drogas experimentales, las cuales llama “Vacunas sólo por su nombre” (VINOs, por sus siglas en inglés). Los medios, la industria farmacéutica y nuestros zares de la salud impuestos como Bill Gates y Anthony Fauci, difunden 24/7 una narrativa basada en “una creencia absoluta en la necesidad, seguridad y eficacia de VINOs.” Continúa Perlman, este aluvión sin fin de “Propaganda sobre la desinformación es magistral. La gente es bombardeada por información falsa todo el tiempo. Los miedos son validados por ilusiones creadas con infecciones positivas falsas, diagnósticos equivocados, sobre atribuciones de muertes al COVID-19, así como hasta por un 80% de muertes innecesarias al retener tratamientos anticipados y efectivos.

Existencialmente aterrorizados y mal informados, seducidos desde cada ángulo, la mayoría cree que sufrirán por siempre hasta que obtengan VINOs. La vida social y la supervivencia de la humanidad dependen en el Pasaporte de Vacunas. No están informados sobre rutas viables para la inmunidad, salud, libertad y supervivencia y cómo el Pasaporte de Vacunas es un Caballo de Troya para la vigilancia y control de la información personal.

A pesar de la creciente oposición a la VPP, la coerción será aplicada por negocios, industrias, escuelas, aerolíneas, etc., restringiendo libertades para ciudadanos de segunda clase sin resolver la pandemia. El objetivo continuará moviéndose. La presión será inescapable. Tenemos un reto sobrecogedor ante nosotros.”

La verdad inconveniente sobre el COVID-19

Como yo, ahora muchos otros, han aseverado:

La razón principal del por qué tantos consumidores están enfermos crónicamente y son susceptibles a virus como el SARS-CoV-2 es que la industria alimenticia y la industria agrícola en E.U. (y en el mundo) básicamente producen – y de hecho están subsidiadas por gobiernos para producir – lo que sólo puede ser descrito como productos básicos de comida chatarra. Estas comidas y bebidas chatarra, las cuales consisten en un 60 por ciento o más de las calorías en la dieta estadounidense típica, son altamente procesadas, llenas de azúcar y carbohidratos, envenenadas con residuos de pesticidas, antibióticos y químicos. En una combinación tóxica con el sobreconsumo de carne proveniente de la industria ganadera y productos animales típico estadounidense, las dietas de comida chatarra de E.U. son una prescripción literal para la enfermedad crónica y muerte prematura.

Mientras se reconoce que tenemos que parar la modificación genética arriesgada militar/científica que nos llevó a esta pandemia y derrumbamiento económico mundial, la censura de medios y suspensión de derechos democráticos fundamentales, también necesitamos defendernos y a nuestras familias al practicar el sentido común (quédate en casa si te sientes enfermo), y “protección enfocada” y “distanciamiento social enfocado,” de aquellos en riesgo extremo.

Pero también necesitamos cambiar nuestras dietas, limpiar nuestro ambiente, ofrecer retiro temprano pagado a aquellos trabajadores ancianos en las primeras líneas en mayor riesgo y alejarnos colectivamente de los sistemas alimentarios y agrícolas industrializados y degenerados que hacen a la gente víctima de muerte prematura y hospitalización por COVID-19.

La prevención y “cura” para la enfermedad crónica y muerte prematura, la prevención y cura para prevenir que un virus aerosolizado como el SARS-CoV-2 avance más allá de tu pasaje nasal o tu garganta a tus células, reproduciéndose masivamente y enfermándote fuertemente, no es probable que sea una vacuna patentada que genere ganancias o VINO, apresuradas al mercado, modificadas genéticamente para transformar tu ARN y probablemente peligrosas en términos de daños colaterales a tu salud.

Tu mejor apuesta para la prevención de enfermedades y promoción de la salud es alimentos orgánicos, regenerativos, sanos y un modo de vida sano, complementado por suplementos nutricionales apropiados, hierbas y remedios de salud natural.

Manténte conectado para más información y por favor suscribe y circula nuestra petición ciudadana para prohibir toda la experimentación de guerra biológica, incluyendo la transformación en armas de virus y bacterias utilizando modificación genética peligrosa y prácticas biológicas sintéticas.

Notas:

[1]  Esta palabra, según Wikipedia, es “…un término coloquial ruso que designaba a un funcionario profesional, a tiempo completo del Partido Comunista o la administración soviética (por ejemplo, un agente del “aparato” gubernamental o del partido que tenía un puesto de responsabilidad burocrática o política)”.

 

Ronnie Cummins es director de campañas de Organic Consumers Association (OCA) y co-fundador Regeneration International, y el autor de “Grassroots Rising: A Call to Action on Food, Farming, Climate, and a Green New Deal.” Para seguir informado de las noticias y alertas de RI, suscríbete aquí.

 

Bill Gates: Let Them Eat Fake Meat!

EDITOR’S NOTE: Below is an excerpt from “Bill Gates & His Fake Solutions to Climate  Change,” a 23-page report coordinated by Navdanya International which sheds light on the dangers of philanthrocapitalism.

One of [Bill] Gates’ most recent promotions is his prescriptions of synthetic foods for developed countries as a means to combat climate change. In a recent interview with MIT Technology Review, Gates says he thinks “all rich countries should move to 100% synthetic beef.”

Fake food replaces animal products with highly processed food grown in labs, like fake meat, fake dairy products or fake eggs. It is made possible by technical innovations such as synthetic biology, which involves reconfiguring the DNA of an organism to create something entirely new.

For instance, plant-based meat companies like Beyond Meat and Impossible Foods use a DNA coding sequence from soybeans or peas to create a product that looks and tastes like real meat. Some companies are also investing in cell-based meat, grown from real animal cells, but it has yet to reach the market.

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Vandana Shiva: Bill Gates Empires ‘Must Be Dismantled’

In an interview with Dr. Joseph Mercola, Vandana Shiva says, “… if In the next decade, if we don’t protect what has to be protected … and take away the sainthood from this criminal, they will leave nothing much to be saved.”

In this interview, Vandana Shiva, Ph.D., discusses the importance and benefits of regenerative agriculture and a future Regeneration International project that we’ll be collaborating on.

We’re currently facing enormously powerful technocrats who are hell-bent on ushering in the Great Reset, which will complete the ongoing transfer of wealth and resource ownership from the poor and middle classes to the ultra-rich. Perhaps the most well-known of the individuals pushing for this is Bill Gates who, like John Rockefeller a century before him, rehabilitated his sorely tarnished image by turning to philanthropy.

However, Gates’ brand of philanthropy, so far, has helped few and harmed many. While his PR machine has managed to turn public opinion about him such that many now view him as a global savior who donates his wealth for the good of the planet, nothing could be further from the truth.

Gates’ stranglehold on global health

The magnitude of Gates’ role over global health recently dawned on me. I believe the COVID-19 catastrophe would not have been possible had it not been for the World Health Organization (WHO), which Gates appears to exert shadow-control over. Remember, it was primarily the WHO that facilitated this global shutdown and adoption of freedom-robbing, economy-destroying measures by virtually every government on the planet.

When then-President Trump halted U.S. funding of the WHO in 2020, Gates became the biggest funder of the WHO. As explained in “WHO Insider Blows Whistle on Gates and GAVI,” the WHO has turned global health security into a dictatorship, where the director general has assumed sole power to make decisions that member states must abide by, but according to a long-term WHO insider, Gates’ vaccine alliance GAVI actually appears to be the directing power behind the WHO.

The two — Gates and the WHO — have been working hand in hand pushing for a global vaccination campaign, and Gates has a great deal of money invested in these vaccines. We’ve also seen extraordinary efforts to censor natural alternatives and inexpensive, readily available and clearly effective drugs, such as hydroxychloroquine and ivermectin, and it appears the reason for this is probably because they’re competitors to the vaccine.

Emergency use authorization for pandemic vaccines are only given when there are no other treatments, so vilifying alternatives has been a key strategy to protect vaccine profits.

The parallels between Rockefeller and Gates

As noted by Shiva, the comparisons between Rockefeller and Gates are quite apt. Rockefeller created not just Big Oil but also Big Finance and Big Pharma. He had intimate connections with IG Farben. There was a Standard Oil IG Farben company. Without the fossil fuels of Standard Oil, IG Farben couldn’t have made synthetic fertilizers or fuels.

In 1910, Rockefeller and Carnegie produced The Flexner Report, which was the beginning of the end for natural medicine in the conventional medical school curriculum. They eliminated it because it saw natural medicine as a hugely competitive threat to the new pharmaceuticals that were primarily derived from the oil industry.

Much of Rockefeller’s history has been captured by Lily Kay, who sifted through Molecular Vision of Life’s archives. There, she discovered that the Nazi regime, which was a eugenics regime that thought some people were inferior and needed to be exterminated to keep the superior race pure, didn’t vanish when Germany lost the war.

Eugenics simply migrated to the U.S., and was taken up by Rockefeller under the term of “social psychology as biological determinants.” The word gene did not exist at that time. Instead, they called it “atoms of determinism.” Rockefeller paid for much of the eugenics research, which ultimately resulted in the silencing and suppression of true health.

To be healthy means to be whole, and wholeness refers to the “self-organized brilliance of your integrated body as a complex system,” Shiva says. That’s what Ayurveda is based on, and even this ancient system of medicine has been attacked in recent times. The notion of genetic determination ignores this foundational wholeness, seeking instead to divide the human body into mechanical components controlled by your genes.

“Coming back to the parallels, Rockefeller was behind it because he was driving the chemical industry. When the wars were over, they said, ‘Oh my gosh, we have all these chemicals to sell.’ And they invented the Green Revolution and pushed the Green Revolution on India.

“Rockefeller, the World Bank, the U.S. all worked together, and if the farmers of India are protesting today, it’s a result of Rockefeller’s initiative, the Green Revolution in India. Most people don’t realize what high cost India has borne; what high cost the state of Panjon has born.

“Then you have Gates joining up with Rockefeller and creating the Alliance for the Green Revolution in Africa (AGRA) … which pretends to be his solution to climate change. I say, “My god, what kind of stage has the world reached that absolute nonsense can pass the science?” I’ll give you just three examples from his chapter on agriculture, in which he talks about how we grow things.

“First of all, plants are not things. Plants are sentient beings. Our culture knows it. We have the sacred tulsi. We have the sacred neem. We have the sacred banyan. They are sentient beings. So many people are awake to animal rights. I think we need more people awake to plant rights and really tell Mr. Gates, “No, plants are not things.”

“He goes on to celebrate Norman Borlaug, who was in the DuPont defense lab, whose job it was to push these four chemicals by adapting the plants [to them]. So, he created the dwarf variety, because the tall varieties are free varieties … [Gates] says we’re eating food because of Borlaug. No, people are starving because of Borlaug. The farmers are dying because of Borlaug.”

Gates offers problems as solutions

Gates hails synthetic fertilizer is the greatest agricultural invention. “Doesn’t he realize synthetic nitrogen fertilizers are creating desertification, dead zones in the ocean and nitric oxide, which is a greenhouse gas?” Shiva says. In short, he’s offering the problem as the solution. Gates also, apparently, does not understand that nitrogen-fixing plants can fix nitrogen. He incorrectly claims that plants cannot fix nitrogen.

Gates is equally wrong about methane production from livestock. “Have you smelt methane behind nomadic tribes?” Shiva asks. “Have you ever smelt methane behind our sacred cow in India? No, they don’t emit methane.” The reason cows in concentrated animal feeding operations (CAFOs) emit methane that stinks to high heaven is because they’re fed an unnatural diet of grains and placed in crowded quarters. It’s not a natural phenomenon. It’s a man-made one.

“You know what Mr. Gates wants to teach us? He says cows make methane because of their poor stomachs,” Shiva says. “They call them containers. I think we should sue him for undoing basic biology 101. You’ve talked about how he controls the WHO. He’s also trying to take control of the Food and Agricultural Organization (FAO).

“[FAO] has recognized ecological agriculture is the way to go and supported [regenerative] agriculture up until last year, when Gates started to take charge. Now he’s moving the food summit to New York. Five hundred organizations have said, ‘This is no longer a food summit, it’s a poison summit. The poison cartel and Bill Gates are running it to push more poisons, now under new names. So, we have a lot of work to do.’”

The answer to the environmental problems we face is not more of the very things that created the problems in the first place, which is what Gates proposes. The answer is regenerative agriculture and real food.

“When people are eating healthy food, there is no problem,” Shiva says. “[Gates] wants to commit a crime against our gut microbiome, pushing more fake food through Impossible Food. And he wants to create conditions so that real food will disappear. That’s why we all have to organize together and the scientists have to start being protected.

“There’s an extinction taking place. They call it the sixth mass extinction. Most people think the sixth mass extinction is about other species. They don’t realize large parts of humanity are being pushed to extinction. Food is health, as Hippocrates said, [and that requires] indigenous systems of learning, ecological agriculture, small farmers.

“In Bill Gates’ design, all this that makes life, life, that makes society, society, that makes community, community, that makes healthy beings, he would like to push this to extinction because he’s afraid of independence, freedom, health and our beingness. He wants us to be ‘thingness,’ but we are beings …

“The worst crime against the Earth and against humanity is using gene editing technologies for gene drives, which is a collaboration of Gates with DARPA, the defense research system. Gene drives are deliberately driving [us] to extinction. Now he does it in the name of ending malaria. No. It’s about driving to extinction.

“Amaranth is a sacred food for us. It’s a very, very important source of nutrition … There’s an application in that DARPA-Gates report of driving the amaranth to extinction through gene rights. And when this was raised at the Convention on Biological Diversity, do you know what he did? He actually hired a public relations agency and bribed government representatives to not say no. Can you imagine?”

Gates’ long-term play

Gates clearly had a long-term vision in mind from the start. His growing control of the WHO began over a decade ago. Over this span of time, he also started transitioning into Big Pharma and the fake food industry, which would allow his influence over the WHO’s global health recommendations to really pay off.

While fake foods have many potential problems, one in particular is elevated levels of the omega-6 fat linoleic acid (LA). If you eat real food, you’re going to get more than enough LA. Our industrial Western diet, however, provides far more than is needed for optimal health already, and engineered meats are particularly loaded with LA, as they’re made with genetically modified soy oil and canola oil.

This massive excess of LA will encourage and promote virtually all degenerative diseases, thereby accelerating the destruction of human health. In addition to that, Gates is also investing in pharmaceuticals, which of course are touted as the answer to degenerative disease. Again, his solutions to ill health are actually the problem. Shiva says:

“Gates … [is] entering every field that has to do with life. Our work in Navdanya, which means nine seeds, is basically work on biodiversity in agriculture. We started to bring together all the work that he’s doing in taking over. I mentioned the Rockefeller Green Revolution, now the Gates-Rockefeller Green Revolution in Africa. The next step he wants to push is … digital agriculture.

“He calls it Gates Ag One, and the headquarters of this is exactly where the Monsanto headquarters are, in St. Louis, Missouri. Gates Ag One is one [type of] agriculture for the whole world, organized top down. He’s written about it. We have a whole section on it in our new report, ‘Gates to a Global Empire.’”

Stolen farmer data is repackaged and sold back to them

What does digital agriculture entail? For starters, it entails the introduction of a digital surveillance system. So far, Shiva’s organization has managed to prevent Gates from introducing a seed surveillance startup, where farmers would not be allowed to grow seeds unless approved by Gates surveillance system.

The data mining, Shiva says, is needed because they don’t actually know agriculture. This is why Gates finances the policing of farmers. He needs to mine their data to learn how farming is actually done. This knowledge is then repackaged and sold back to the farmers. It’s evil genius at its finest.

Through his funding, Gates now also controls the world’s seed supply, and his financing of gene editing research has undercut biosafety laws across the world. As explained by Shiva, the only country that doesn’t have biosafety laws is the U.S. “The rest of the world does because we have a treaty called the Cartagena Protocol on Biosafety,” she says.

“While he created the appearance of philanthropy, what he’s doing is giving tiny bits of money to very vital institutions. But with those bits of money, they attract government money, which was running those institutions. Now, because of his clout, he is taking control of the agenda of these institutions. In the meantime, he’s pushing patenting, be it on drugs, vaccines or on seeds.”

Taken together, Gates ends up wielding enormous control over global agriculture and food production, and there’s virtually no evidence to suggest he has good intentions.

The anatomy of monopolization

The company that collects patents on gene-edited organisms, both in health and agriculture, is Editas, founded by a main financial investor for the Gates Foundation. Gates is also a big investor in Editas.

“So, here’s a company called Editas to edit the world as if it is a Word program. The two scientists who got the Nobel Prize this year have both been funded in their research by Gates. My mind went back to how Rockefeller financed the research, got the Nobel Prize, and then made the money.

“So, you finance the research. Then you finance the public institutions, whether they be national or international. You invest and force them down the path where they can only use what is your patented intellectual property. And, as he has said in an interview, his smartest investment was vaccines, because it is a 1-to-20 return. Put $1 in and make $20. How many billions of dollars have been put in? You can imagine how many trillions will be made.

“At the end of it, where does food come from? It comes from seed. He wants to control it. It comes from land. He’s controlling that. He’s become the biggest farmland owner [in the U.S.]. But you need weather [control]. You need a stable climate.

“So, what could be a weapon of control of agriculture? Weather modification. He calls it geoengineering. This is engineering of the climate. Again, making it look like he’s going to solve global warming by creating global cooling.”

As explained by Shiva, Gates is also heavily invested in climate modification technologies that not only will destabilize the earth’s climate systems more, but also can be weaponized against the people by controlling rainfall and drought. In India, they’ve been having massive hail during harvest time, which destroys the harvest.

Is the UN subservient to Gates?

According to Shiva, Gates is also corrupting the UN system, just like he’s corrupted world governments and the WHO, and in so doing, he’s destroying the efforts built over the last three decades to protect the global environment.

“Whether it be the climate treaty, the biodiversity treaty or the atmospheric treaties, he is absolutely behaving as if the UN is his subservient institution,” Shiva says. “[He thinks] governments and regulatory bodies should not exist … and that people in democracy have no business to speak. [If they do], they’re conspiracy theorists.”

Taking down Gates’ empires

As it stands right now, ordinary people are forced to fight battles that are in actuality rooted in institutional, structural and societal crimes. These crimes really need to be addressed the way Rockefeller’s Standard Oil empire was addressed. In the case of Gates, his empire is actually multiple empires, and they all need to be dismantled. To that end, I will be collaborating with Shiva and Regeneration International, which she co-founded, on a project to boycott Gates’ empires.

“I’ve noticed that no matter what the movement, they’re using the word regeneration now. It could be a health movement, a democracy movement, a peace movement, a women’s movement — everyone has realized that regeneration is what we have to shift to,” Shiva says.

“So, what do we need to be doing in the next decade? For me, the next decade is the determining decade, because these petty minds’ insatiable greed want to go so fast that if, in the next decade, we don’t protect what has to be protected, build resilient alternatives and take away the sainthood from this criminal, they will leave nothing much to be saved.

“The poison cartel is also big pharma. People think agriculture is here, medicine is there. No. The same criminal corporations gave us agrichemicals. They gave us bad medicine that creates more disease than it solves. So, Big PharmaBig AgBig Poison — it’s all one. And Bill Gates is holding it all together even more, and trying to make them bigger because he has investments in all of them …

“I think [seeds] is where we have to begin … I’m hoping that we will be able, together, to launch a global movement soon to take back our seeds from the international seed banks. The strategy is we need to remind the world that these are public institutions [and] that they’re accountable to the farmers whose collections these [seeds] are …

“On the food question, I think that’s the big one because food and health go [together]. In Ayurveda, it says food is the best medicine, and if you don’t eat good food, then no medicine can cure whatever disease you have. The best medicine is good eating. And Hippocrates said ‘Let food be thy medicine.’ So, I think this is the time to really grow a very big global campaign for food freedom.

“Food freedom means you cannot destroy our right to grow food. Secondly, you cannot destroy our governments’ obligations to us to support regenerative agriculture rather than support degenerative agriculture and subsidize it. And third, I think we should call for a worldwide boycott of lab foods …

“Another part of this should be, don’t let Big Tech enter our bodies. Let big tech not enter life sciences … These guys will make life illegal. Living will be illegal except as a little piece in their machine through their permission.”

Each year, Navdanya holds a two-week campaign on food freedom starting October 2, which is nonviolence day. We now need to take that campaign to the global stage, and I will do my part to aid this effort. So, mark your calendar and prepare to join us in a global boycott of food that makes you sick — processed food, GMO foods, lab-created foods, fake meats, all of it.

More information

You can learn more about Shiva’s work and her many projects on Navdanya.org. During the first week of April every year, Navdanya gives a five-day course called Annam, Food as Health, via Zoom. In this course, you’ll learn about soil and plant biodiversity and healthy eating for optimal health.

You can also learn more by reading the report “Earth Rising, Women Rising: Regenerating the Earth, Seeding the Future,” written by female farmers. And, again, mark your calendars and plan your participation in the food freedom campaign, starting October 2, 2021.

“When all the spiritual forces, all of nature’s forces and most of people’s forces are aligned together, what can [a few] billionaires, technocrats — who want to be richer than they are, greedier than they are, more violent than they are — do?” Shiva says. “They don’t count in the long run, really. It’s just that we cannot afford to not do the things that we can do.”

Reposted with permission from Mercola.com

Los oscuros orígenes del virus

Con más de 92 millones de personas contagiadas y 2 millones de muertes por Covid en el mundo, aún no se sabe a ciencia cierta el origen del virus que está causando esta debacle global.

Hay consenso científico en que el SARS-CoV2 es derivado de un virus de murciélago, pero a más de un año de haberlo identificado, no hay una investigación internacional independiente de intereses creados, que pueda darnos certeza sobre el verdadero origen de este virus.

El 4 de enero de 2021, el New York Magazine publicó los resultados de una amplia investigación de Nicholson Baker sobre las actividades de gobiernos y científicos de Estados Unidos y China, que aporta datos fundamentales para conocer las hipótesis al respecto (The lab-leak hypothesis, https://tinyurl.com/yxkj2j35).

Así resume sus conclusiones: “He llegado a creer que lo que pasó fue bastante simple. Fue un accidente. Un virus pasó un tiempo en un laboratorio, y finalmente salió.

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Por qué las pruebas de COVID-19 son un terrible desperdicio

Desde el comienzo de la pandemia de COVID-19, el principal llamamiento ha sido hacer pruebas, hacer pruebas y hacer más pruebas. Sin embargo, desde el principio, surgieron serias dudas sobre las pruebas que se utilizan para diagnosticar esta infección, y las preguntas que nos hacemos no han hecho más que aumentar desde entonces.

Las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa positiva (RT-PCR) se han utilizado como justificación para mantener gran parte del mundo confinado durante la mayor parte del 2020.

Y esto a pesar de que las pruebas PCR han demostrado ser muy poco fiables ya que dan altas tasas de resultados falsos, y de que de entrada no están diseñadas para usarse como una herramienta de diagnóstico, ya que no pueden distinguir entre virus inactivos y virus “vivos” o reproductivos.

El Dr. Mike Yeadon, ex vicepresidente y director científico de Pfizer, incluso ha declarado que los resultados falsos positivos de estas pruebas PCR tan poco fiables se están utilizando para “fabricar una ‘segunda ola’ basada en ‘casos nuevos'”, cuando en realidad una segunda ola es muy poco probable.

Entender las pruebas PCR

Antes de su muerte, el inventor de la prueba PCR, Kary Mullis, enfatizó repetidamente pero sin éxito que esta prueba no debe usarse como una herramienta de diagnóstico por la simple razón de que es incapaz de diagnosticar una enfermedad. Una prueba positiva no significa realmente que haya una infección activa. Como se indica en una publicación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC) sobre el coronavirus y las pruebas PCR con fecha del 13 de julio de 2020:²

  • La detección de ARN (ácido ribonucleico) viral no indicaría la presencia de virus contagiosos o que el 2019-nCoV es el agente causante de los síntomas clínicos.
  • Esta prueba no ha sido establecida para controlar el tratamiento de la infección por 2019-nCoV.
  • Esta prueba no puede descartar enfermedades causadas por otros patógenos bacterianos o virales.

Entonces, ¿qué nos dice realmente la prueba PCR? El hisopo de PCR recolecta ARN de su cavidad nasal. Este ARN luego se transcribe de forma inversa en ADN. Sin embargo, los fragmentos genéticos son tan pequeños que deben amplificarse para que sean discernibles. Cada ronda de amplificación se llama ciclo.

La amplificación de más de 35 ciclos se considera poco fiable y científicamente no justificada, sin embargo, las pruebas Drosten y las pruebas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud se establecen en 45 ciclos.

Lo que hace es amplificar cualquier secuencia, incluso insignificante, de ADN viral que pueda estar presente hasta el punto en que la prueba dé “positivo”, incluso si la carga viral es extremadamente baja o el virus está inactivo. Estos umbrales de ciclo excesivos dan como resultado un número mucho mayor de pruebas positivas que el resultado que obtendrías haciéndolo de otra manera.

También hemos tenido problemas con pruebas defectuosas y contaminadas. Tan pronto como la secuencia genética del SARS-CoV-2 estuvo disponible en enero de 2020, los investigadores alemanes desarrollaron rápidamente una prueba PCR para el virus.

En marzo de 2020, The New York Times³ informó que los kits iniciales de pruebas desarrollados por los CDC tenían fallas. The Verge también informó⁴ que esta prueba defectuosa, a pesar de que más tarde los mismos CDC se negaron a usar, a su vez se convirtió en la base para la prueba de la OMS.

Las pruebas PCR no pueden detectar la infección

Quizás lo más importante de todo es que las pruebas PCR no pueden distinguir entre virus inactivos y virus “vivos” o reproductivos. Lo que eso significa es que las pruebas PCR no pueden detectar una infección. Punto. No pueden decirle si está enfermo actualmente, si desarrollará síntomas en un futuro cercano o si es contagioso.

Las pruebas pueden detectar restos muertos o partículas virales inactivas que no suponen ningún riesgo para el paciente ni para los demás. Además, la prueba puede detectar la presencia de otros coronavirus, por lo que un resultado positivo puede indicar simplemente que se ha recuperado de un resfriado común en el pasado.

Una “infección” se da cuando un virus penetra en una célula y se replica. A medida que el virus se multiplica aparecen los síntomas. Una persona solo es contagiosa si el virus se está replicando. Mientras el virus esté inactivo y no se esté replicando, es completamente inofensivo tanto para el portador como para los demás.

Si se hace la prueba y da positivo pero no tiene síntomas, lo más probable es que la prueba haya detectado ADN viral inactivo en su cuerpo. Esto también significaría que usted no es contagioso y no representa ningún riesgo para nadie.

Por todas estas razones, varios científicos muy respetados de todo el mundo dicen ahora que lo que tenemos no es una pandemia de COVID-19, sino una pandemia de pruebas PCR. En su artículo del 20 de septiembre de 2020⁵ “Mentiras, malditas mentiras y estadísticas de salud: el peligro mortal de los falsos positivos”, Yeadon explica por qué basar nuestra respuesta a la pandemia en pruebas PCR positivas es tan problemático.

En resumen, parece que millones de personas simplemente tienen ADN viral inactivo que no representa ningún riesgo para nadie, sin embargo, la tecnocracia global está utilizando estos resultados positivos para implementar un nuevo sistema económico y social basado en una vigilancia draconiana y control totalitario.

Justificaciones creadas artificialmente para establecer un control totalitario

Según informó The Vaccine Reaction el 29 de septiembre de 2020:⁶

“El umbral de la prueba es tan alto que detecta a las personas con el virus vivo, así como a aquellas con algunos fragmentos genéticos que quedaron de una infección pasada pero que ya no representa un riesgo. Es como encontrar un cabello en una habitación después de que una persona estuviera allí, dice el Dr. Michael Mina, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.⁷

En tres conjuntos de resultados de pruebas que incluyen umbrales de ciclo compilados por funcionarios en Massachusetts, Nueva York y Nevada, hasta el 90% de las personas que dieron positivo en la prueba apenas portaban virus, una revisión de The New York Times encontró⁸ …

“Hemos estado usando un tipo de datos para todo, eso es todo”, dijo el Dr. Mina. “Lo estamos usando para diagnósticos clínicos, para la salud pública, para la toma de decisiones políticas”.

Pero un “sí” o un “no” no es suficiente, agregó. Es la cantidad de virus la que debe dictar los pasos a seguir en el paciente infectado. “Es realmente irresponsable, creo, no tener en cuenta que se trata de una cuestión cuantitativa”, dijo el Dr. Mina”.

Una vez más, los expertos médicos coinciden en que cualquier umbral de ciclo superior a 35 ciclos hace que la prueba sea demasiado sensible, ya que en ese punto comienza a detectar fragmentos de ADN inactivos inofensivos. Mina cree que un límite más razonable sería 30 o menos.

Según The New York Times⁹, los propios cálculos de los CDC muestran que es extremadamente improbable que se detecten virus vivos en muestras que han pasado por más de 33 ciclos, y la investigación¹⁰ publicada en abril de 2020 concluyó que los pacientes con pruebas PCR positivas con un umbral de ciclo superior a 33 no eran contagiosos y podían ser dados de alta del hospital o del aislamiento domiciliario de forma segura.

Es importante destacar que cuando los funcionarios del laboratorio del estado de Nueva York, el Centro Wadsworth, volvieron a analizar los datos de las pruebas por petición de The Times, encontraron que cambiar el umbral de 40 a 35 ciclos eliminó alrededor del 43% de los resultados positivos. Limitarlo a 30 ciclos eliminó la importante cifra del 63%.¹¹ The Vaccine Reaction agrega:¹²

“En Massachusetts, del 85 al 90% de las personas que dieron positivo en julio con un umbral de ciclo de 40 habrían dado negativo si el umbral fuera de 30 ciclos, dijo el Dr. Mina. “Yo diría que los contactos de ninguna de esas personas deberían de haber sido rastreados, ninguno”, dijo.

“Estoy realmente sorprendido de que la proporción de personas con resultados de alto valor de CT pueda ser tan alto”, dijo el Dr. Ashish Jha, director del Harvard Global Health Institute. ‘Vaya, eso realmente cambia la forma como deberíamos estar usando las pruebas’¹³ …

A finales de agosto, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó la primera prueba rápida de coronavirus que no necesita ningún equipo informático especial. La prueba de 15 minutos [BinaxNOW], fabricada por los Laboratorios Abbot, se venderá por 5 dólares estadounidenses, y aunque es una prueba rápida aún requiere que un trabajador de salud tome un hisopo nasal.¹⁴

La prueba de Abbot es la cuarta prueba rápida que se realiza en el lugar de atención que busca la presencia de antígenos en lugar del código genético del virus como lo hacen las pruebas moleculares PCR.¹⁵”

Un gran desperdicio de recursos

Como señalaron el Dr. Tom Jefferson y el profesor Carl Henegan en un artículo publicado el 31 de octubre de 2020 en el Daily Mail,¹⁶ las pruebas PCR masivas han significado un enorme desperdicio de recursos, ya que no nos brindan la información que realmente necesitamos saber: quién es contagioso, qué alcance de propagación tiene el virus y qué tan rápido se propaga.

En cambio, todo esto ha provocado una crisis económica por el cierre de negocios y el confinamiento de personas no contagiosas en sus hogares durante semanas y meses. Jefferson y Henegan afirman que compartieron su plan de respuesta ante una pandemia con el primer ministro británico, Boris Johnson, hace más de un mes, y se lo presentaron nuevamente. “Lo instamos a que preste atención y lo adopte”, escriben, y agregan:

“Solo hay dos cosas de las que podemos estar seguros: primero, que los confinamientos no funcionan a largo plazo … La idea de que un mes de dificultades económicas permitirá algún tipo de ‘reajuste’ que nos llevará a un futuro mejor, es un mito. ¿Qué creemos que ocurrirá cuando termine? Mientras tanto, las restricciones cada vez mayores destruirán vidas y medios de subsistencia.

La segunda certeza es la siguiente: que necesitamos encontrar una salida de este lío que no cause más daño que el virus mismo … Nuestra estrategia sería abordar las cuatro fallas clave “.

Estas cuatro áreas son:

  1. Abordar los problemas en el programa de pruebas masivas del gobierno
  2. Abordar “la plaga de estadísticas confusas y contradictorias”
  3. Proteger y aislar a los vulnerables, principalmente a los ancianos, pero también a los pacientes hospitalizados en general y al personal médico, de manera que el resto de las  personas pueda llevar “algo parecido a una vida normal”.
  4. Informar a la población sobre los costos verdaderos y cuantificables del confinamiento que “mata a la gente igual que lo hace el COVID-19”.

“Si hacemos estas cosas, hay una esperanza real de que podamos aprender a vivir con el virus. Después de todo, se suponía que ese era el plan”, señalan Jefferson y Henegan. Con respecto a las pruebas, ambos piden “un programa nacional de control de calidad de las pruebas para garantizar que los resultados sean exactos, precisos y consistentes”.

Es importante destacar que no debemos confiar únicamente en los resultados positivos / negativos. Los resultados deben evaluarse en relación con otros factores, como la edad del sujeto y si son sintomáticos, para determinar quién presenta realmente un riesgo de contagiar a los demás. Puede revisar los detalles completos del plan que propusieron al final de su artículo de Daily Mail.¹⁷

Los peligros del confinamiento no se han abordado en el debate público 

Jefferson y Henegan no son los únicos que destacan el hecho de que la estrategia de bloqueo global está causando más daño y destrucción que el virus en sí. En un artículo del 16 de junio de 2020 en The Federalist, James Lucas, un abogado de la ciudad de Nueva York, escribió:¹⁸

“Si vamos a permitir que los modelos y los profesionales que los elaboran dicten el funcionamiento de nuestra sociedad, uno esperaría que los modelos sean lo más completos posible. Sin embargo, los modelos epidemiológicos que han transformado nuestro mundo son totalmente incompletos y, por lo tanto, fundamentalmente inadecuados. 

Se supone que cualquier terapia médica debe ser probada, tanto su eficacia como su seguridad. Se han realizado varios estudios¹⁹ que examinan la eficacia del confinamiento para combatir la propagación del virus COVID-19, con conclusiones muy diversas.

Sin embargo, hasta ahora ninguno de estos estudios o modelos ha analizado el aspecto de la seguridad del confinamiento. En respuesta a las preguntas de los médicos y senadores estadounidenses Rand Paul y Bill Cassidy, el Dr. Anthony Fauci admite²⁰ que esta parte de la ecuación no se ha tenido en cuenta en los modelos que ahora imperan en nuestro mundo.

Como se señaló en una carta abierta²⁰ firmada recientemente por más de 600 profesionales de la salud, los costos de salud pública del confinamiento, descritos como un “incidente con un gran número de víctimas”, son reales y están aumentando.

Estos modelos son estimaciones basadas en investigaciones existentes. Las proyecciones de muertes por coronavirus, que están cambiando constantemente, son extrapolaciones de investigaciones de epidemias anteriores. Sin embargo, los profesionales encargados de realizar los modelos no tienen excusa para dejar fuera las evaluaciones de los costos masivos que el confinamiento conlleva para la salud pública”.

Los costos ocultos del confinamiento

¿Cómo afecta la “terapia de confinamiento” a la seguridad pública? En su artículo, Lucas destaca lo siguiente:²²

  • Aumento de las tasas de enfermedades crónicas debido al desempleo, la pobreza y la suspensión de la atención médica no relacionada con el COVID: una investigación²³ realizada por la Administración de Veteranos ha demostrado que retrasar el tratamiento de cáncer solo un mes produjo un aumento del 20% en la mortalidad. Otro estudio²³ demostró que un retraso de un mes en el diagnóstico de cáncer de mama causaba un aumento de la mortalidad en un 10%
  • Aumento de las tasas de problemas de salud mental debido al desempleo y el aislamiento.
  • Aumento de las tasas de mortalidad por suicidio: un estudio²⁵ asoció estar desempleado con un riesgo relativo de suicidio entre dos y tres veces mayor. Un estudio más reciente²⁶ estima que las “muertes por desesperación” vinculadas al confinamiento pueden rondar las 75.000 en Estados Unidos.
  • Reducción de la esperanza de vida colectiva: el desempleo prolongado también se asocia con vidas más cortas y menos saludables. Hannes Schwandt, investigador de economía sanitaria de la Universidad Northwestern, estima que un cierre económico prolongado podría acortar la vida útil de 6,4 millones de estadounidenses que ingresan al mercado laboral en un promedio de dos años.²⁷ Lucas señala:

“Si a los epidemiólogos no les importa tener en cuenta este tipo de impactos negativos, otros profesionales deben hacerlo. Un estudio²⁸ recién publicado por un grupo de actuarios sudafricanos estima que la reducción neta en la esperanza de vida debido al aumento del desempleo y la pobreza causados por el confinamiento nacional superará el aumento vida útil debido a las vidas que el confinamiento salvó por un factor de 30 a 1.

En otras palabras, cada año de vida adicional atribuible al confinamiento de posibles víctimas del coronavirus tiene un costo de 30 años perdidos por los efectos negativos del confinamiento sobre la salud pública… “

La falta de educación también se asocia con una esperanza de vida significativamente más corta y una peor salud. Los que abandonan la escuela secundaria mueren en promedio nueve años antes que los graduados universitarios,²⁹ y el cierre de las escuelas afecta de manera desproporcionada a los estudiantes más pobres.

¿Quién paga el precio más alto?

Como señaló Lucas, además de calcular los costos generales para la sociedad, los expertos también deben determinar “sobre quién recaen esos costos”, porque los costos no son asumidos por igual por  la población. Las consecuencias del confinamiento afectan de manera desproporcionada a quienes ya son los más vulnerables, desde el punto de vista financiero y de salud, como los que viven cerca del umbral de pobreza, los enfermos crónicos, las personas con enfermedades mentales y las minorías en general.

“Contrariamente al eslogan de relaciones públicas, NO estamos juntos en esto”, escribe Lucas.³⁰ “Necesitamos menos propaganda insípida a favor del confinamiento y que alabe las virtudes de los trabajadores ‘esenciales’ y un análisis más serio del enorme costo de salud pública que el confinamiento les está imponiendo. De lo contrario, podríamos llegar a ver la era del coronavirus simplemente como el momento en que las élites pro-confinamiento sacrificaron a la clase trabajadora³¹ para protegerse a sí mismos”.

Una pandemia de alarmismo

Un artículo del 28 de octubre de 2020 presentado por el Instituto Ron Paul señala que: ³²

“Desde que estalló la supuesta pandemia en marzo pasado, los principales medios de comunicación han arrojado una corriente incesante de desinformación que parece estar enfocada en generar el mayor miedo posible entre la ciudadanía.

Pero los hechos y la ciencia simplemente no respaldan la grave imagen que nos pintan de un virus mortal que arrasa la tierra. Sí, tenemos una pandemia, pero es una pandemia de pseudociencia mejorada disfrazada de hecho real”.

Nueve hechos que pueden respaldarse con datos “pintan una imagen muy diferente al miedo y el pavor que se inculcan sin descanso en los cerebros de los ingenuos ciudadanos”, afirma el artículo. Además de que las pruebas PCR son prácticamente inútiles, por todas las razones ya mencionadas, estos hechos respaldados por datos incluyen:

  1. Una prueba positiva NO es un “caso” de Covid: como lo explicó la Dra. Lee Merritt en su conferencia de agosto de 2020 de Médicos para la Preparación ante Desastres³³, presentada en “Cómo la tecnocracia médica hizo posible la Plandemia“, los medios de comunicación y los funcionarios de la salud pública parecen haber mezclado deliberadamente los “casos” o pruebas positivas con la enfermedad real.

Desde el punto de vista médico, un “caso” se refiere a una persona enferma. Nunca se había usado este término para alguien que no presentaba síntomas de enfermedad. De repente, el término médico “caso”, bien consolidado hasta ahora, ha sido redefinido completa y arbitrariamente para referirse a alguien que dio positivo por la presencia de ARN viral. Como señaló Merritt, “Eso no es epidemiología. Eso es un fraude”.

  1. De acuerdo con los CDC³⁴ y otros datos de investigación, ³⁵ la tasa de supervivencia al COVID-19 es superior al 99% y la gran mayoría de las muertes ocurren en personas mayores de 70 años, lo que se acerca a la esperanza de vida normal.
  2. El análisis de los CDC revela que el 85% de los pacientes que dieron positivo por COVID-19 usaron mascarillas “a menudo” o “siempre” en las dos semanas anteriores a dar positivo. Como se señaló en el artículo de Ron Paul, ³⁶ “La única conclusión racional de este estudio es que las mascarillas faciales de tela ofrecen poca o ninguna protección contra la infección de Covid-19”.
  3. Existen terapias probadas económicas y exitosas contra el COVID-19: por ejemplo varios regímenes que incluyen hidroxicloroquina con zinc y antibióticos, protocolos basados en quercetina, el protocolo MATH + y peróxido de hidrógeno nebulizado.
  4. La tasa de mortalidad no ha aumentado a pesar de las muertes por la pandemia: los datos³⁷,³⁸ muestran que la mortalidad general por cualquier causa se ha mantenido estable durante el 2020 y no se desvía de lo normal. En otras palabras, el COVID-19 no ha matado a más población de la que habría muerto en un año cualquiera.

Como se indica en el artículo de Ron Paul,³⁹ “Según los CDC, a principios de mayo de 2020, el número total de muertes en los EE. UU. fue de 944.251 entre el 1 de enero y el 30 de abril. En realidad, es un poco más bajo que el número de muertes durante el mismo período en 2017 cuando se reportaron 946.067 muertes en total”.

15.000 médicos y científicos piden el fin del confinamiento

En general, hay muchas razones para sospechar que el confinamiento, el distanciamiento social y la obligatoriedad de usar mascarillas de forma continua son completamente innecesarios y no alterarán significativamente el curso de esta enfermedad pandémica o el recuento final de muertes.

Y, con respecto a las pruebas PCR universales, en las que las personas se someten a pruebas cada dos semanas o incluso con más frecuencia, tengan síntomas o no, es claramente un esfuerzo inútil que aporta datos inútiles. Es solo una herramienta para difundir el miedo, lo que a su vez permite la implementación rápida de los mecanismos de control totalitarios necesarios para lograr el Gran Reajuste. Afortunadamente, cada vez más personas comienzan a darse cuenta de esta trama.

Alrededor de 45.000 científicos y médicos de todo el mundo ya han firmado la Declaración de Great Barrington,⁴⁰ que exige el fin de todos los confinamientos y la implementación de un enfoque de inmunidad colectiva a la pandemia. Esto significa que los gobiernos deberían permitir a las personas que no corren un riesgo significativo de sufrir un COVID-19 grave volver a la vida normal, ya que el enfoque de confinamiento está teniendo un efecto devastador sobre la salud pública, mucho peor que el virus mismo.⁴¹,⁴² La declaración dice: ⁴³

“Tanto los de izquierdas como los de derechas, y de todo el mundo, hemos dedicado nuestras carreras a proteger a las personas. Las políticas de confinamiento actuales están produciendo efectos devastadores sobre la salud pública a corto y largo plazo …

El enfoque más compasivo que equilibra los riesgos y los beneficios de alcanzar la inmunidad colectiva es permitir que aquellos que tienen un riesgo mínimo de muerte hagan vida normal para desarrollar inmunidad al coronavirus a través de una infección natural, mientras protegen mejor a aquellos que están en mayor riesgo. A esto lo llamamos protección focalizada”.

La declaración señala que las políticas de confinamiento actuales resultarán en un exceso de mortalidad en el futuro, principalmente entre los jóvenes y la clase trabajadora. Al 5 de noviembre de 2020, la Declaración de Great Barrington⁴⁴ había sido firmada por 11.791 científicos médicos y de salud pública, 33.903 médicos y 617.685 “ciudadanos preocupados”⁴⁵.

 

Publicado con permiso de Mercola.com

Fuentes y referencias:

 

Cómo la tecnocracia médica hizo posible la pandemia

Durante la conferencia ‘Doctors for Disaster Preparedness’ que se llevó a cabo 16 de agosto de 2020 en Las Vegas, Nevada, la Dra. Lee Merritt —una cirujana ortopedista de Logan, Iowa— presentó su ponencia “SARS-CoV2 and the Rise of Medical Technocracy”.

En ella analiza cómo se puede influir en el poder geopolítico mediante la falta de un ejército o una guerra declarada. Habla de la disonancia cognitiva que enfrentamos en la actualidad, cuando lo que dicen no corresponde con los hechos o con el pensamiento lógico.

Y analiza cómo los tecnócratas médicos, los llamados expertos médicos y líderes políticos que han enloquecido al mundo como respuesta al COVID-19, se han equivocado en todo lo que nos han estado diciendo.

Se han equivocado sobre la evaluación inicial de riesgos, las pruebas, las medidas preventivas, el uso de tapabocas y el distanciamiento social. Han mezclado los “casos” o las pruebas positivas con la enfermedad real. También son culpables de errores de omisión, ya que no expresan lo que creen los médicos y científicos.

“Puedo darles el beneficio de la duda cuando se equivocan en una o dos cosas, pero cuando se equivocan en todo, no es por casualidad”, explica Merritt. “Tenían que haber ideado lo mejor para nosotros si es algo que les preocupaba”.

El video está disponible solo en inglés

 

El comienzo de la tecnocracia

Merritt atribuye su comprensión de la tecnocracia al libro de Patrick Wood titulado Technocracy Rising: The Trojan Horse of Global Transformation. Mientras que Wood también es el editor en jefe del sitio web Technocracy News & Trends. Hace poco entrevisté a Wood. Su entrevista aparece en mi artículo “Los peligros apremiantes de la tecnocracia“.

Como explicaron Wood y Merritt, la tecnocracia es una ideología construida alrededor del gobierno totalitario por líderes no electos. La tecnocracia comenzó en la década de 1930 durante la Gran Depresión, cuando los científicos e ingenieros se unieron para resolver los problemas económicos de la nación.

Parecía que el capitalismo y la libertad empresarial iban a decaer, por lo que decidieron inventar un nuevo sistema económico. Llamaron a este sistema “tecnocracia”. La palabra proviene de la palabra “techn”, que significa “habilidad”, y del Dios “Kratos”, quien personifica el poder. Como explica Merritt, un tecnócrata es una persona que ejerce poder sobre las personas con base en sus conocimientos.

Al ser un sistema económico, la tecnocracia depende de los recursos. En lugar de basar el sistema económico en la fijación de precios como la oferta y la demanda, este sistema se basa en los recursos energéticos. Es decir, bajo este sistema, se dictamina qué recursos pueden utilizar las empresas y cuáles se pueden vender.

Un ejemplo de este sistema es cuando el antiguo presidente Obama buscaba implementar multas económicas para las personas que no querían o podían comprar un seguro médico, por lo cual no se tenía la libertad de elegir si una persona deseaba adquirir un servicio o no. Las únicas opciones son adquirir lo obligatorio o pagar una multa.

El sistema tecnocrático también implica, de hecho, requiere ingeniería social, que se basa en recopilar información de manera masiva y utilizar inteligencia artificial. Desde entonces, los tecnócratas han avanzado pasando desapercibidos, y su agenda se está volviendo cada vez evidente.

El imperio de los tecnócratas también se ha hecho evidente durante la pandemia. La censura y manipulación de la información médica es parte fundamental de la ingeniería social de este sistema.

Mentiras sobre el riesgo de muerte por COVID-19

En su conferencia, Merritt repasa varias mentiras de la élite tecnocrática, las cuales comienzan por el riesgo de muerte. De acuerdo con las muertes per cápita, la tasa de mortalidad por COVID-19 es del 0.009 % (709 000 personas han muerto a causa del COVID-19 a nivel mundial, mientras que la población mundial es de 7800 millones). Eso significa que la probabilidad de sobrevivir a esta enfermedad es del 99.991 %.

Nueva York, que es el área con la tasa de mortalidad más alta, tiene una tasa de muerte per cápita del 0.17 %; sin embargo, el Dr. Anthony Fauci elogió a Nueva York por su excelente respuesta para combatir el COVID.

Este es solo un ejemplo que ha causado disonancia cognitiva, ya que no es lógico elogiar el área con una mayor tasa de mortalidad (incluso si es baja) por tener una de las mejores respuestas.

Resulta curioso que, cinco de los seis países con las tasas de mortalidad más bajas (entre el 0.00003 % y el 0.006 %) tomaron otras medidas de respuesta a la pandemia, ya que implementaron el distanciamiento social ni el cierre de negocios.

Sin embargo, se nos dice que estas medidas son muy necesarias y deben continuar, quizás de manera indefinida. Esto también crea una disonancia cognitiva masiva, ya que va en contra de toda lógica. Si una acción no tiene un beneficio observable, no tiene sentido continuar, y mucho menos afirmar que era y es necesario.

Movimiento deliberado sobre las “pruebas positivas” y los “casos”

Además, en lugar darles esperanzas a las personas y regresar a la normalidad cuando la cifra de mortalidad comenzó a disminuir, la narrativa cambió la atención a los “casos”, es decir, las personas que obtuvieron un resultado positivo de SARS-CoV-2, sin importar si tenían síntomas. Más disonancia cognitiva, ya que la medida principal de amenaza es la letalidad.

Como señaló Merritt, desde la antigüedad, un “caso” se refiere a una persona enferma y no a una persona que no presenta síntomas de enfermedad.

Ahora, este término médico bien establecido, ha sido redefinido para referirse a una persona que obtiene un resultado positivo en la prueba de presencia de ARN viral. “Eso no es epidemiología, sino un fraude”, dice Merritt.

Además, la mayoría de las pruebas utilizadas no tienen puntos de referencia, lo que significa que no sabemos cuáles son las tasas de falsos positivos y falsos negativos. Y, muchas áreas están abordando “casos” adicionales cuando una persona obtiene un resultado positivo y ha estado cerca de otras personas. “Eso es fraude”, dice Merritt.

Es posible observar que la propaganda del miedo causado por los tecnócratas está funcionando en una encuesta reciente, que encontró que los ‘millennials’ consideran que el 2 % de su generación morirá a causa del COVID-19. “Eso es 10 000 veces mayor que las cifras reales”, explica Merritt. “No concuerda con la realidad”.

Mentiras sobre el uso de tapabocas

La segunda mentira trata sobre los beneficios de usar tapabocas. “No existe un respaldo científico, entonces, ¿por qué las usamos?” Pregunta Merritt. Es “solo una señal de sumisión”. Como se señaló en su presentación, “The strongest argument for mask wearing is it sounds good” (El argumento más fuerte contra el uso de tapabocas es que no funcionan en lo absoluto).

Junto a esa cita hay una foto del rostro de un hombre cubierto de partículas de polvo después de serrar placas de yeso con un tapabocas medico de clase II, con la leyenda: “Cada partícula de polvo de yeso mide 10 micrones. El coronavirus mide 0.125 micrones. ¿Alguna pregunta?”

El coronavirus es casi 100 veces más pequeño que el polvo de yeso. Es decir, los tapabocas quirúrgicos no pueden bloquear el coronavirus (o cualquier otro virus).

Las cajas de los tapabocas quirúrgicos vienen con una advertencia de que los tapabocas “no ofrecen ninguna protección frente al COVID-19 u otros virus” y “no reduce el riesgo de contraer ninguna enfermedad o infección”.

Lo mismo ocurre con los respiradores N95, ya que solo bloquean partículas de más de 0.3 micrones. Los respiradores N95 se utilizan en entornos hospitalarios para proteger frente a la tuberculosis, ya que el virus de la tuberculosis tiene un tamaño de 3 micrones.

Sin embargo, es importante usar la talla correcta, ajustarlo a su rostro de manera adecuada y seguir ciertos procedimientos al ponérselo y quitárselo para evitar la contaminación cruzada.

Los respiradores de OSHA, utilizados por trabajadores de construcción y otras industrias, también filtran hasta 0.3 micrones, pero están equipados con una válvula unidireccional. Por lo tanto, solo filtra el aire que entra, y no el aire que sale. Entonces, esto no protege a los demás.

La calidad de los datos es lo que importa

Merritt también analiza el artículo “Identifying Airborne Transmission as the Dominant Route for the Spread of COVID-19” en la revista científica PNAS, en la que los autores pretenden apoyar el uso de tapabocas al considerar la ciudad de Nueva York como modelo. Según Merritt, ella tiene serias preocupaciones sobre este estudio, ya que no controla el factor que reduce la humedad.

Cuanto mayor sea la humedad, menor será la tasa de contagio. El documento también tiene “todas estas referencias extrañas”, dice Merritt, “que no están relacionadas con los precursores de cualquier cosa que se mire para hacer este tipo de investigación”.

Es más, al menos uno de los autores mencionados, Yuan Wang, no tiene antecedentes médicos. Está en la división de ciencias planetarias y geológicas de Cal Tech.

El gráfico que demuestra que la tasa de contagio en la ciudad de Nueva York disminuyó cuando se ordenó el uso de tapabocas también coincide con la pendiente natural que se observó en Suecia (que no tenía ninguna restricción ni mandato de tapabocas) a medida que la infección seguía su curso. De ninguna manera prueba que el uso de tapabocas prevenga la infección. “Considero que este es un fraude muy sofisticado”, dice Merritt.

También revisa otras publicaciones en la literatura médica que demuestran que los tapabocas no protegen frente a las infecciones virales, incluyendo una revisión de mayo de 2020 de los propios Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), sobre la cual escribí en mi artículo anterior “OMS admite que no hay evidencia de que los tapabocas prevengan las infecciones virales”.

En esa revisión, los CDC concluyeron que los tapabocas no protegen frente a la influenza en entornos que no están relacionados con la atención médica.

Merritt también cita estudios que demuestran que no hay diferencia entre los tapabocas quirúrgicos y los respiradores N95. Para comprender mejor la ciencia, Merrit recomienda leer el artículo de Denis Rancourt, “Masks Don’t Work: A Review of Science Relevant to COVID-19 Policy”.

Mentira sobre el uso de tapabocas y el distanciamiento social

La sospecha de que los tapabocas son poco más que un símbolo de represión también se fortalece por el hecho de que los legisladores se están excluyendo a sí mismos y a ciertas categorías de trabajadores.

Dos ejemplos dados en la conferencia de Merritt es el mandato de tapabocas en la ciudad de Washington D.C., que excluye a los legisladores y empleados del gobierno. En Wisconsin, el gobernador ha excluido a todos los políticos de este mandato.

Si los tapabocas realmente funcionaran, ¿no serían lógicos que estos trabajadores los utilizaran en todas partes para no enfermarse y morir?

La tercera mentira que revisa Merritt es la regla de distanciamiento social de 6 pies. Treinta y cuatro minutos después de la conferencia, es posible encontrar un video de un estudio publicado el 26 de marzo de 2020 en JAMA Insights, que demuestra las emisiones de partículas que se liberan al estornudar.

En este estudio, demostraron que las emisiones pueden alcanzar de 7 a 8 metros (23 a 27 pies), muy lejos de la distancia que dijeron que nos mantendrá a todos a salvo.

Los agentes lisosomotrópicos no funcionan

La mentira número 4 que Merritt considera la más grande de todas, es que los agentes lisosomotrópicos (medicamentos que acidifican el lisosoma) como la cloroquina y la hidroxicloroquina no funcionan. Fauci ha declarado que estos medicamentos no funcionan, que no hay evidencia suficiente o que la evidencia es solo anecdótica.

Sin embargo, los propios Institutos Nacionales de Salud publicaron una investigación en 2005 que demostraba que la cloroquina tiene la capacidad de inhibir la infección y la propagación del coronavirus del SARS, y que en realidad tiene beneficios profilácticos y terapéuticos.

Como director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), que forma parte de los NIH, desde 1984, Fauci debe estar al tanto de estos hallazgos.

En cuanto a cuál podría ser el motivo para detener el uso de hidroxicloroquina, a pesar de toda la evidencia que demuestra que funciona cuando se usa al principio del tratamiento, Merritt señala un estudio de 2006 en el Virology Journal, con el título de “In Vitro Inhibition of Human Influenza A Virus Replication by Chloroquine”.

Ese estudio entregó “pruebas abrumadoras de que la cloroquina inhibe la influenza A”, dice Merritt. Ahora bien, si un medicamento genérico puede prevenir la infección por influenza, ¿para qué necesitaríamos las vacunas que combaten la influenza estacional?

Otro artículo “Effects of Chloroquine on Viral Infections: An Old Drug Against Today’s Diseases?”, publicado en The Lancet Infectious Diseases en 2003, discutió el potencial de la cloroquina para combatir una variedad de enfermedades virales.

Por lo tanto, no solo podríamos tener un remedio económico para combatir la gripe, sino que también podría ser beneficioso para combatir muchas otras enfermedades. En resumen, si estos medicamentos fueran reconocidos por sus beneficios antivirales, podrían afectar el negocio de la industria farmacéutica. Esa podría ser la razón por la que no se aconseja su uso.

Todo tiene que ver con el dinero

Merritt también revisa la experiencia clínica del Dr. Vladimir Zelenko con la hidroxicloroquina. Por supuesto, los medios menospreciaron a Zelenko en lugar de elogiar sus éxitos para combatir el COVID-19.

Aún más atroz, señala Merritt, fue el hecho de que un fiscal federal de Baltimore inició una investigación sobre Zelenko con base en su declaración de que la hidroxicloroquina está aprobada por la FDA. “Está aprobada por la FDA”, dice Merritt. “La FDA no tiene que volver a autorizar su uso cuando hay una nueva indicación”.

Los médicos siempre han tenido la capacidad de recetar medicamentos para otros problemas de salud una vez que han sido aprobados por la FDA, que es lo que los médicos han estado haciendo con la hidroxicloroquina. Pero ahora, de repente, esa práctica común (y legal) se presenta como controvertida, poco ética o ilegal.

Didier Raoult, microbiólogo francés, experto en enfermedades infecciosas y ganador de un premio científico, así como fundador y director del hospital de investigación Institut Hospitalo-Universitaire Méditerranée Infection, dijo que cuando a los pacientes se les administró una combinación de hidroxicloroquina y azitromicina inmediatamente después de su diagnóstico, la tasa de recuperación y “cura virológica” fue del 91.7 %.

Merritt también revisa la ciencia que se ha utilizado para suprimir el uso de hidroxicloroquina, al referirse a estos estudios como “un nuevo nivel de documentos falsos”. En un caso, los autores sacaron el conjunto de datos de la nada. Ellos lo inventaron. Sin embargo, estos artículos se publicaron en The Lancet y The New England Journal of Medicine, dos de las revistas médicas más prestigiosas del mundo. Vale la pena preguntarse cómo pudo suceder eso.

Como señaló Merritt, lo que se nos dice y lo que los hechos confirman no tiene sentido:

La hidroxicloroquina cuesta entre 10 y 20 dólares, está aprobada por la FDA, tiene pocos efectos secundarios y se ha demostrado que reduce hasta un 50 % la tasa de muerte cuando se administra al comienzo del tratamiento de COVID-19.

Sin embargo, Fauci está impulsando el uso de remdesivir, un medicamento por vía intravenosa para la infección grave por COVID-19 en etapa tardía que cuesta 3600 dólares y se ha demostrado que causa efectos secundarios graves hasta en el 60 % de las personas y no reduce la tasa de mortalidad. Solo reduce la tasa de recuperación hasta un 31 %, o cuatro días.

Merritt considera que la razón por la que no estamos adoptando la hidroxicloroquina es porque podría destruir la industria de las vacunas de 69 mil millones de dólares. Eso puede justificar un encubrimiento, señala.

El medicamento podría eliminar una de las herramientas más importantes del poder geopolítico que tienen los tecnócratas, que es el terrorismo biológico. Si sabemos cómo tratarnos y protegernos frente a los virus diseñados, su capacidad para mantenernos con miedo se desvanece.

Mentiras por omisión y sus motivos

Por último, pero no menos importante, Merritt analiza las mentiras por omisión, hechos que habrían salvado vidas si hubieran sido promovidos. Esto incluye datos que demuestran que los niveles más altos de vitamina D reducen la gravedad y la mortalidad de la infección por COVID-19. Entonces, ¿quién se beneficia de suprimir información vital y de promover mentiras?

Según dos investigadores, John Moynahan y Larry Doyle, Bill Gates negoció un contrato para rastrear personas por 100 mil millones de dólares con el congresista demócrata Bobby L. Rush, quien también presentó un HR 6666, la Ley de rastreo del COVID-19, seis meses antes de que estallara la pandemia de COVID-19, durante una reunión de agosto de 2019 en Ruanda, África Oriental.

El gobierno de los Estados Unidos también compro 100 millones de dosis de una vacuna contra el COVID-19 que Pfizer y BioNTech aún están desarrollando. Como señaló Merritt, seguimos observando cómo las compañías farmacéuticas financian grupos de trabajo sobre enfermedades, y obtienen miles de millones en ganancias cuando estalla una enfermedad.

Pero además de las ganancias, Merritt está convencido de que hay otra razón detrás de las respuestas a la pandemia. Ella señala cómo en unos cuantos meses, hemos cambiado de un estado de libertad a un estado de totalitarismo. Y esto se logró a través de los mecanismos tecnocráticos de la ingeniería social, que por supuesto implica manipulación psicológica.

Herramientas de manipulación psicológica

Merritt revisa el trabajo del profesor de psiquiatría de Albert Biderman sobre la manipulación psicológica y su “tabla de coerción”, todo lo cual puede estar relacionado con la respuesta COVID-19:

Técnicas de distanciamiento. Distanciamiento social, distanciamiento de los seres queridos y confinamiento solitario.
Monopolizar la percepción. Monopolizar el ciclo de noticias 24 horas al día, 7 días a la semana, censurar las opiniones y crear entornos estériles al clausurar bares, gimnasios y restaurantes.
Técnicas denigrantes. Reprender, avergonzar a las personas (o incluso atacar físicamente) a quienes se niegan a usar tapabocas o mantener su distancia social o que eligen su libertad sobre el miedo.
Debilidad inducida. Verse obligado a permanecer en casa y no poder ejercitarse ni socializar.
Amenazas. Amenazas de quitarle a sus hijos, aislamiento prolongado, cierre de negocios, multas por incumplimiento de las reglas de tapabocas y distanciamiento social, vacunación forzada, etc.
Demostrar omnipotencia. Detener al mundo entero, reclamar autoridad científica y médica.
Cumplimiento de demandas. Los ejemplos incluyen a los miembros de la familia que se ven obligados a mantener su distancia en el banco a pesar de llegar juntos en el mismo automóvil, tener que usar un tapabocas al ingresar a un restaurante, aunque es posible quitárselo tan pronto y se siente, o tener que usar uno al caminar solo en la playa.
Complacencia ocasional. Reapertura de algunas tiendas y restaurantes, con solo una capacidad determinada. Sin embargo, parte del plan de coerción es que las indulgencias siempre se vuelven a quitar, y es posible que tengamos que detener el mundo de nuevo este otoño.

Merritt incluye mucha información en su presentación, por lo que recomiendo tomarse el tiempo para consultarla. Aparte de lo que ya he resumido anteriormente, también explica lo siguiente:

  • La influencia de la Organización Mundial de la Salud y su mayor patrocinador, Bill Gates, y sus muchas conexiones con las industrias de medicamentos y vacunas, la economía digital y las tecnologías de seguimiento digital
  • Las curiosas similitudes entre el Evento 201 financiado por Gates y los eventos mundiales actuales
  • Los constantes fracasos para crear vacunas para combatir el coronavirus en el pasado, ya que todos los ensayos revelaron que las vacunas causaron una mejora inmunológica paradójica, que hizo que la enfermedad fuera más letal
  • Conflictos de intereses de Fauci

Publicado con permiso de Mercola.com

El COVID y el Nuevo Orden Mundial: el imperio de los milmillonarios

Se está utilizando la pandemia del COVID-19 para crear un gobierno mundial con el poder enfocado en un grupo de milmillonarios.

En marzo de 2020, el proyecto del Nuevo Orden Mundial de las Naciones Unidas (UNNWO, por sus siglas en inglés) anunció su campaña anual del Día Internacional de la Felicidad, junto con un llamado a la solidaridad y la unión para combatir el COVID-19. El tema de la campaña, según el UNNWO, fue el siguiente:

“… hacemos un llamado a las 7800 millones de personas en el mundo, y las 206 naciones y territorios del planeta, para que se unan de manera solidaria y firme en la lucha contra el coronavirus COVID 19”.

Aunque los objetivos de sustentabilidad del UNNWO como abordar la pobreza, el hambre, la contaminación del agua y más, parecen admirables, caen en la manipulación del gobierno mundial como la censura de los medios, la vigilancia masiva de los ciudadanos y el control total de la atención médica, como explicare con más detalle a continuación.

Un claro ejemplo de los peligros de las iniciativas es la Agenda de Inmunización de la Organización Mundial de la Salud del 2030, cuyo objetivo es vacunar a todas las personas en el mundo.

Bill Gates de la Fundación Bill y Melinda Gates, quien es un gran financiador de la OMS, tiene la intención de vacunar a la población mundial para enfrentar al COVID-19, así como rastrear y monitorear a las personas a través de la vigilancia digital. La Fundación Rockefeller también apoya el seguimiento masivo de las personas, todo bajo la excusa de detener la pandemia.

Pero ¿es posible que un gigantesco sistema global de vigilancia creado por el COVID-19 sea desmantelado una vez que desaparezca la pandemia? ¿O solo se transformará en otros métodos de vigilancia presentados como mecanismos para proteger la “salud pública”?

La obsesión por las vacunas está controlando las masas

A medida que la pandemia del COVID-19 sobrepasó los seis meses y aumentó el número de casos reportados en algunos países y estados, la espera de una vacuna se intensificó, con numerosos fabricantes compitiendo por ser los primeros en obtener resultados.

Esa distinción se produjo a mediados de julio, cuando los resultados iniciales de una vacuna desarrollada por Moderna, patrocinada por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, recibieron una crítica positiva en The New England Journal of Medicine (NEJM) y complació a Wall Street.

Lo interesante es que Moderna “nunca había producido una vacuna que fuera aprobada, ni tampoco había realizado pruebas masivas”, según The New York Times. Sin embargo, aprovechó la oportunidad del COVID-19 y continuo con su trabajo. Pero cuando lo piensa, es irracional toda la atención que ha obtenido el candidato a la vacuna.

Los efectos adversos son una probabilidad, tal como sucede con todas las vacunas. Incluso las personas que defienden las vacunas han expresado su preocupación sobre los posibles efectos adversos de una vacuna tan apresurada.

Algunas personas importantes están hablando al respecto, desde Bill Gates (más sobre esto a continuación), el presidente ejecutivo de Merck, Kenneth Frazier, hasta el inventor de la vacuna contra el rotavirus, el Dr. Paul Offit, quien una vez ocupó la cátedra en Merck en el Hospital de Niños de Filadelfia.

Offit expresó su opinión sobre la rapidez con la que las compañías de vacunas estaban impulsando el desarrollo de la vacuna, y advirtió sobre posibles problemas de seguridad y eficacia que podrían ocurrir al suministrarla a miles de personas “sin una gran prueba de seguridad y eficacia”.

Frazier tenía preocupaciones similares, al comentar que “Si van a usar una vacuna en miles de millones de personas, es mejor saber qué puede hacer dicha vacuna”. En esa misma línea de pensamiento está la cuestión, como con todas las vacunas, de que la inmunidad o la duración no estén aseguradas porque esta “inmunidad” no se está adquiriendo de manera natural.

Otra cuestión es que el monitoreo de las personas y las aplicaciones para determinar el contacto de una persona que pudo haber estado expuesta son demasiado agresivos.

Por ejemplo, incluso si una persona no experimenta síntomas de COVID-19, los gobiernos, ya sean locales o nacionales, podrán ponerla en cuarentena en contra de su voluntad, según un YouTuber que relata su entrenamiento para monitorear personas en un video.

Además, según el destacado perito en derecho Alan Dershowitz, gracias a un fallo que sucedió hace 115 años en la Corte Suprema de los Estados Unidos, las autoridades pueden exigir la vacunación de una persona en contra de su voluntad con el fin de proteger la salud pública. Por otro lado, no pueden hacerlo si la vacuna está destinada únicamente a proteger la salud de una persona, explica.

Mientras que otros académicos debaten qué tan lejos puede llegar el gobierno federal con esto, dichas amenazas a los derechos y la salud continúan en aumento. Y, ciertos grupos de medios de comunicación, que deberían apoyar la libertad de expresión, están apoyando la propuesta de remover los derechos de libertad de expresión.

Media Matters, que es el grupo liberal de vigilancia de los medios de comunicación, está tratando de desacreditar a los grupos de seguridad de las vacunas que creen que podrían detener el uso de vacunas a nivel mundial.

El grupo Media Matters promueve la censura de los grupos para la seguridad de las vacunas

Un artículo de Media Matters, titulado “The Most Notorious Anti-Vax Groups Use Facebook to Lay the Groundwork Against the Novel Coronavirus Vaccine”, trata de desacreditar al Centro Nacional de Información Sobre Vacunas (NVIC, por sus siglas en inglés), el Children’s Health Defense y el Informed Consent Action Network.

El artículo determina que estos grupos son una amenaza:

“Dado a que aumentaron los casos del nuevo coronavirus y se están realizando muchos esfuerzos para desarrollar una vacuna, las organizaciones más importantes que buscan combatir el uso de vacunas en los Estados Unidos están utilizando Facebook y otras plataformas de redes sociales para desacreditar una posible vacuna”.

Media Matters está enfurecido porque Facebook permite que los grupos parezcan de carácter informativo en lugar de calificarlos como “información falsa sobre vacunas”. Esto es muy importante, escribe Media Matters, porque el apoyo hacia las vacunas está disminuyendo:

“En los Estados Unidos, el apoyo a las vacunas ha sido mucho menor durante las dos últimas décadas. Una encuesta realizada en enero de 2020 en Gallup encontró que el 84 % de las personas en los Estados Unidos cree que es ‘importante’ vacunar a los niños, frente al 94 % en el 2001.

La encuesta encontró que el apoyo a las vacunas es menor ‘entre casi todos los subgrupos en los Estados Unidos’. Gallup atribuyó esto a la información falsa sobre las vacunas, en particular la relación entre las vacunas y el autismo”.

La vacunación es cada vez más difícil de promocionar

Media Matters cita un estudio de 2014 publicado en la revista Pediatrics que identificó cuatro formas en las que se promocionan las vacunas y cómo ninguno de estos mensajes está funcionando.

La revista enumeró las cuatro maneras de “disminuir la mala percepción sobre las vacunas y aumentar las tasas de vacunación para combatir el sarampión, las paperas y la rubéola”:

  • Por medio de información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades que explica la falta de evidencia de que la MMR causa autismo
  • Por medio de Información textual de la Vaccine Information Statement sobre los peligros de las enfermedades que previene la MMR
  • Por medio de imágenes de niños con enfermedades que se previnieron por la vacuna MMR
  • Por medio de un texto dramático de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades sobre un bebé que casi muere de sarampión

Sin embargo, los mensajes no funcionan e incluso son contraproducentes, explica Media Matters. [Y] “podría ser contraproducente tratar de ‘corregir la información falsa sobre las vacunas'”.

Es probable que los mensajes sean contraproducentes porque las grandes compañías farmacéuticas y las grandes compañías de biotecnología enfrentan un problema de credibilidad, gracias a los muchos medicamentos que han retirado del mercado después de asegurar que son seguros.

Además, el “contenido que está en contra de las vacunas”, como lo llama Media Matters, podría ser más convincente que los mensajes diseñados para vender las vacunas:

“Otro factor negativo en Facebook y otros medios sociales es que la investigación sugiere que el contenido que está en contra de las vacunas tiende a ser más popular que el contenido que apoya las vacunas”.

Es probable que estos mensajes tengan un mayor impacto en las personas más jóvenes que tienden a usar más las redes sociales, admite Media Matters:

“Según un informe del Center for Countering Digital Hate… en los Estados Unidos, la cifra de personas que ‘usan más las redes sociales que los medios tradicionales para leer noticias y actualizaciones sobre el Covid’ y que aceptaran la vacuna es menor que las personas que consultan los medios de comunicación tradicionales”.

Media Matters tiene una enorme influencia sobre los medios de comunicación convencionales

Los 2 millones de dólares de financiamiento de Media Matters provienen de progresistas ricos a través de la Fundación Tides, con otros financiamientos de MoveOn.org y el New Democrat Network, según la revista National Review. En 2010, George Soros, una de las personas más ricas del mundo le otorgó un millón de dólares al grupo, según The New York Times.

El autoproclamado “grupo de verificación de hechos”, fundado por David Brock, afirma que su misión es contrarrestar a los medios conservadores, y ha tenido mucho éxito. Según el sitio web Daily Caller:

“El grupo logró su primer paso significativo en 2007 con el despido del anfitrión Don Imus de MSNBC. Justo antes de Pascua de ese mismo año, un empleado de Media Matters grabó el ataque de Imus contra el equipo de baloncesto femenil, Rutgers, y de inmediato reconoció su potencial provocativo.

La organización entró en acción, al notificar a organizaciones como la NAACP, la National Association of Black Journalists, y Sharpton’s National Action Network, todas las cuales se unieron a la causa. Al final de la semana, despidieron a Imus”.

Media Matters enlistó a la National Hispanic Media Coalition, la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos y grupos similares para presionar a la CNN a expulsar a Lou Dobbs por presuntos comentarios racistas. En noviembre de 2009, Dobbs dejó CNN, y el Daily Caller citó a un miembro de Media Matters que hizo el comentario: “Logramos que lo despidieran”.

Media Matters también lanzó lo que denominaron una “campaña para exponer la retórica racista de Glenn Beck con el fin de educar a los publicistas sobre las prácticas en su programa”. La campaña fue de gran ayuda para su salida de Fox News.

Media Matters también puede publicar sus historias tergiversadas en canales de noticias y etiquetarlas como reales. Según Daily Caller, fuentes de la organización presumieron de haber creado historias en The Washington PostSan Francisco ChronicleThe Angeles Times y en blogs como Daily Kos, Salon y HuffPost. También informaron su participación en The New York Times:

“Jim Rainey en el LA Times publicó muchos artículos nuestros”, continuó el empleado. “También lo hizo Joe Garofoli en el San Francisco Chronicle. Le hemos enviado historias a Eugene Robinson y EJ Dionne [para el Washington Post]. Brian Stelter en el New York Times fue de mucha ayuda.

Ben Smith, un antiguo político que trabaja en BuzzFeed.com, publica la historia que desee”, explicó el antiguo empleado, cuya cuenta fue confirmada por otras fuentes. Los empleados de Media Matters “sabían que podían otorgarle material a Ben Smith y Plum Line, que es el blog del Washington Post de Greg Sargent, y es ahí a donde lo enviaron”.

Según lo descrito por Sharyl Attkisson, el impacto de Media Matters preocupa a muchas personas:

“El problema es que muchas organizaciones de noticias e incluso grupos de periodismo como Poynter usan Media Matters y sus afiliados como si se tratara de fuentes legítimas.

Es posible que ignoren las inclinaciones de Media Matters, o prefieran mantener a los lectores mal informados porque están de acuerdo con sus puntos de vista.

Uno de los principales intereses que Media Matters y sus afiliados siempre han tenido a lo largo de los años es el de la industria farmacéutica. A menudo difaman a los científicos y periodistas que informan los problemas de seguridad en torno a los medicamentos y vacunas, al clasificarlos como ‘anti-vaxxers’.

Por supuesto, es como si alguien le dijera que ya no compra llantas Firestone porque tienen muchos problemas, eso no quiere decir que me opongo al uso de las llantas, tampoco quiere decir que no creo en la caridad, simplemente porque expongo el fraude dentro de organizaciones benéficas”.

El COVID-19 y las vacunas son una manera de incrementar la riqueza cuantiosa

Forbes compiló una lista de 10 milmillonarios que se han beneficiado desde el inicio de la pandemia del COVID-19. Hasta arriba de la lista podemos encontrar a Stéphane Bancel, presidente ejecutivo de Moderna, cuyos resultados de los ensayos fueron publicados por NEJM. Según Forbes:

“Cuando la OMS declaró una pandemia, el patrimonio neto estimado de Bancel era de unos 720 millones de dólares.

Desde entonces, las acciones de Moderna han tenido un repunte bursátil de 103 %, lo que aumentó su fortuna a un estimado de 1500 millones.

Bancel, ciudadano francés, se unió por primera vez a las filas de los milmillonarios el 2 de abril, cuando las acciones de Moderna subieron ante la noticia de que la empresa planeaba comenzar la segunda fase de los ensayos de su vacuna”.

Bancel está lejos de ser la única persona que se ha convertido en un “milmillonario de la biotecnología” gracias al lucrativo desarrollo de las vacunas, tratamientos y herramientas de diagnóstico para el COVID-19 que los gobiernos solicitan y han sido financiados por los contribuyentes. Otros ejemplos son:

1.Gustavo Denegri. Tiene una participación del 45 % en la empresa italiana de biotecnología DiaSorin y tiene un patrimonio neto de 4500 millones de dólares.

2. Seo Jung-Jin. Ayudó a fundar Celltrion, que es una compañía biofarmacéutica en Seúl y tiene un patrimonio neto de 8400 millones de dólares.

3.Alain Mérieux. Su abuelo fundó BioMérieux, una compañía multinacional francesa de biotecnología y tiene un patrimonio neto de 7600 millones de dólares.

4.Maja Oeri. Oeri es descendiente de Fritz Hoffmann-La Roche, el fundador de la compañía farmacéutica Roche y posee alrededor del 5 % de las acciones de Roche y tiene un patrimonio neto de 3200 millones de dólares.

5.Leonard Schleifer. Ayudo a fundar Regeneron Pharmaceuticals y tiene un patrimonio neto de 2200 millones de dólares.

6.George Yancopoulos. Es el director científico de Regeneron y tiene un patrimonio neto de 1200 millones de dólares.

7. y 8. Thomas y Andreas Struengmann. Estos gemelos vendieron su compañía de medicamentos genéricos Hexal a Novartis en 2005, tienen otras inversiones en biotecnología y tienen un patrimonio neto de 6900 millones de dólares.

9.Li Xiting. Ayudó a fundar Mindray Medical International, que es el mayor productor de equipos médicos en China y tiene un patrimonio neto de 12 600 millones de dólares.

La pandemia ha incrementado la brecha de riqueza

Estados Unidos ha sido famoso por su extrema riqueza y desigualdad de ingresos, mientras que los más ricos se han vuelto aún más ricos por la pandemia, según el Instituto de Estudios de Política:

“Entre el 1 de enero de 2020 y el 10 de abril de 2020, 34 de los 170 milmillonarios más ricos del país experimentaron una mayor riqueza en decenas de millones de dólares. Ocho de ellos experimentaron un aumento neto de 1000 millones dólares.

Del 1 de enero al 15 de abril de 2020, la fortuna de Jeff Bezos aumentó a 25 000 millones de dólares, mientras que este aumento por sí solo es mayor que el Producto Interno Bruto de Honduras de 2018, que fue de 23 900 millones.

La riqueza de los cinco milmillonarios más ricos del mundo, Jeff Bezos, Bill Gates, Mark Zuckerberg, Warren Buffett y Larry Ellison, es mucho mayor de lo que el gobierno federal pagó a más de 150 millones de personas en los Estados Unidos.

Y como se mencionó anteriormente, y señaló Barbara Loe Fisher —cofundadora y presidenta de NVIC—, el precio de las acciones de Moderna se disparó cuando anunció que su vacuna de ARN estaba lista para los ensayos clínicos, mientras que el presidente ejecutivo de la compañía se convirtió en “un nuevo milmillonario de la noche a la mañana”.

Preguntas sobre la vacuna de Moderna

Los autores del artículo de The New England Journal of Medicine, citado anteriormente, escribieron que el candidato a la vacuna Moderna, conocido como mRNA-1273, “produjo una respuesta inmune contra el SARS-CoV-2 en todos los participantes, y no se identificaron preocupaciones de seguridad en los ensayos”.

Sin embargo, el equipo del estudio señaló que “los efectos adversos que ocurrieron en más de la mitad de los participantes incluyeron fatiga, escalofríos, dolor de cabeza, mialgia y dolor en el lugar de la inyección”.

Pero, según el sitio web Just The News, los efectos adversos no siempre fueron leves, en especial después de una segunda inyección:

“Cabe destacar que todos los participantes en ambos grupos de dosis más elevadas informaron efectos adversos después de la segunda dosis. Mientras tanto, se eliminó a un participante del estudio de pequeña dosis debido a que había desarrollado urticaria después de la primera ronda de inyecciones”.

Además de los efectos adversos, los científicos se preguntan cuánto durará la inmunidad contra el coronavirus, sugerida por la presencia de anticuerpos.

Según el sitio web Zero Hedge, la inmunidad podría ser tan breve que podría ser necesario administrar la vacuna del COVID-19 “cada año para ofrecer un nivel confiable de protección”. Lo cual sería muy rentable para los milmillonarios de las biotecnologías. Zero Hedge explica lo siguiente:

“[Un] estudio producido por investigadores del King’s College de Londres demuestra que los anticuerpos de las personas recuperadas disminuyeron enormemente a los pocos meses de la infección, lo que plantea la cuestión de si una vacuna podría ofrecer una protección duradera.

La vacuna de Moderna ha demostrado la capacidad de producir anticuerpos en las personas, pero aún no está claro cuánta protección podría proporcionar.

El profesor emérito de inmunología de la Universidad de Nottingham, Herb Sewell, quien consultó el estudio, explico que los anticuerpos desaparecieron más rápido que los anticuerpos contra el MERS y otros coronavirus.

Varios estudios han generado dudas sobre si estos anticuerpos son permanentes, efectivos o no funcionan”.

Los efectos adversos de las vacunas son tan conocidos que incluso Bill Gates, quien podría decirse que es el defensor de las vacunas más apasionado del mundo, admite que hasta 700 000 personas podrían verse afectadas por reacciones adversas a la vacuna del COVID-19. Según el sitio web Ken FM de Alemania, Gates explicó lo siguiente en una entrevista con la cadena CNBC:

“Si tenemos una persona con efectos adversos de cada diez mil, eso daría una cifra de 700 000 personas afectadas. Entonces, es muy difícil comprender la seguridad a gran escala en todos los rangos etarios, comorbilidades, embarazo, genero, y desnutrición.

Esa decisión de “está bien, vamos a ofrecer esta vacuna a todo el mundo, y los gobiernos tendrán que tomar una decisión antes de involucrarse porque habrá algún riesgo e indemnización”.

Desde esa entrevista, varios blogueros y personas han tergiversado las palabras de Gates, lo que ha provocado que otro “verificador de hechos” de APF Fact Check, los denunciará.

Entonces, si comparte este punto de vista, considere los efectos adversos, que pueden ser fatales, pero también incluyen desde una fiebre leve hasta un evento muy grave, como Gates mencionó específicamente.

El imperio de los milmillonarios es una amenaza para la seguridad pública

A medida que los milmillonarios se apresuran a beneficiarse de la pandemia del COVID-19, se están violando los derechos de privacidad a través del monitoreo de personas, mientras que el derecho a rechazar una vacuna puede estar en peligro si se dictamina que es por el bien de las personas.

Al mismo tiempo, los medios que deberían promover el derecho a la libertad de expresión y cuestionar las decisiones del gobierno están abogando por eliminar dichos derechos.

A través de la búsqueda de una vacuna, la inmunidad natural al virus no sucederá, lo que segura más pandemias en el futuro. Pero eso significa que es necesario repetir el uso de vacunas una y otra vez, lo cual es una buena noticia para las compañías farmacéuticas. Sin embargo, ¿será bueno para las personas?

Publicado con permiso de Mercola.com

Ganador del Premio Nobel dice que el COVID-19 es un virus hecho por el hombre

Las explicaciones de sus orígenes por los principales medios de comunicación no tienen sentido, mientras que los científicos cada vez están hablando más sobre este tema. Muchos expertos consideran que el virus fue una creación artificial y que se sintetizó en un laboratorio porque es imposible que la naturaleza haya creado las peculiaridades del genoma que lo hacen tan transmisible.

Los expertos que sospechan que el COVID-19 fue creado en un laboratorio tienen pruebas sólidas. De hecho, se han realizado investigaciones entre el Instituto de Virología de Wuhan en China y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill para aumentar la infectividad y la mortalidad de un coronavirus similar al SARS.

Estados Unidos restringió las colaboraciones experimentales del coronavirus, conocidas como experimentos de “ganancia de función” (GOF, por sus siglas en inglés), entre 2014 y 2018 debido a los riesgos que representaban, pero el NIH anunció que la investigación se reanudaría en 2017.

Los científicos dispuestos a cuestionar el origen del COVID-19 enfrentan una reacción violenta de sus colegas y asociaciones científicas e incluso han sido despedidos como “teóricos de la conspiración”. Sin embargo, surgió una nueva voz que quizás aumentará la credibilidad sobre los puntos de vista del COVID-19.

El virólogo francés, Luc Antoine Montagnier, a quien se le otorgó el Premio Nobel de Fisiología en 2008 junto con Françoise Barré-Sinoussi y Harald zur Hausen por descubrir el virus del VIH, ha publicado sus teorías sobre este tema. Montagnier fue investigador en el prestigioso Instituto Pasteur de París.

Según ganador del Premio Nobel, el COVID-19 es un virus hecho por el hombre

Muchas personas dentro de la comunidad científica se sorprendieron cuando el aclamado Luc Antoine Montagnier apareció en el programa de televisión francés CNews, el 17 de abril de 2020 para decir que el virus que causa el COVID-19 fue una creación artificial y que los elementos del VIH y Plasmodium falciparum, un parásito que causa la malaria, se encuentran en el genoma del coronavirus.

Montagnier explicó lo siguiente:

“No fuimos los primeros desde que un grupo de investigadores de la India intentara publicar un estudio que demostrara que el genoma completo de este coronavirus [tiene] secuencias de otros virus, como el VIH”.

La investigación a la que se refiere Montagnier se publicó en el sitio web Biorxiv el 31 de enero de 2020, y desde entonces han eliminado la publicación. Los investigadores explicaron lo siguiente:

“Encontramos 4 inserciones en la glucoproteína espiga (S) que son exclusivas del 2019-nCoV y no están presentes en otros coronavirus. Es importante destacar que los residuos de aminoácidos en los 4 insertos tienen identidad o similitud con los del VIH-1 gp120 o el VIH-1 Gag.

Es poco probable que los 4 insertos únicos en el 2019-nCoV, todos los cuales tienen una similitud con los residuos de aminoácidos en las proteínas estructurales del VIH-1, sean naturales”.

Montagnier: el COVID-19 proviene de una vacuna fallida contra el VIH

En una aparición el 17 de abril de este año en el podcast francés “Pourquoi Docteur”, Montagnier explicó que el coronavirus había escapado de un “accidente industrial” mientras los científicos de la ciudad de Wuhan intentaban desarrollar una vacuna contra el VIH.

“Para insertar una secuencia del VIH en este genoma, se necesitan herramientas moleculares, y eso solo se puede lograr en un laboratorio”, dijo Montagnier. También explicó que cree que la pandemia se extinguirá de manera natural debido a sus orígenes sintéticos:

“La naturaleza no acepta ningún cambio molecular, el cual se eliminará, incluso si no se hace nada, mientras que las cosas mejorarán después de muchas muertes”.

Según el sitio web Corvelva, Montagnier explicó en el podcast que la pandemia se agotaría porque la naturaleza anularía las secuencias insertadas de manera sintética que aumentan la mortalidad del COVID-19:

“Con la ayuda de las ondas interferentes, podríamos eliminar estas secuencias y detener la pandemia. Pero tomaría muchos medios disponibles”.

Montagnier creó su teoría con un experto en biomatemáticas

Montagnier explicó que llegó a estas conclusiones: “Con mi colega, el biomatemático Jean-Claude Perez”, después de que “analizaron la descripción del genoma de este virus ARN”. El socio de Montagnier, es un científico francés y experto en biomatemáticas.

Según una biografía en línea, Perez ha demostrado que la codificación de ADN está estructurada por proporciones relacionadas con los números de Fibonacci, que son fórmulas matemáticas que en ocasiones se denominan como “código secreto de la naturaleza”. En un artículo que Montagnier y Perez publicaron en el Center for Open Science en abril de 2020, explican lo siguiente:

“Al utilizar nuestro enfoque biomatemático patentado, podemos evaluar el nivel de cohesión y organización de un genoma; Luego buscamos posibles rastros de VIH o incluso VIS [virus de inmunodeficiencia en simios]. Una primera publicación informa sobre el descubrimiento de 6 piezas de ARN del VIH VIS”.

Los elementos del VIH y VIS que detectan Montagnier y Perez, conocidos como elementos informativos exógenos, o EIE, proporcionan la base de su teoría de que el COVID-19 no es un simple virus derivado del SARS ni tampoco tiene nada que veer con los murciélagos. También explican lo siguiente:

“Una parte importante de estos 16 EIE ya existía en los primeros genomas del SARS en 2003. Sin embargo, demostramos cómo y por qué una nueva región que incluye 4 elementos informativos exógenos VIH1 VIH2 distingue todas las cepas del COVID-19 de todas las cepas SARS y Bat de manera radical.

Una región contigua que representa el 2.49 % del genoma completo de COVID-19 está compuesta por un 40.99 % de 12 EIE diferentes procedentes de varias cepas de retrovirus VIH SIV.

Una nueva región de alrededor de 225 nucleótidos nos parece una novedad, ya que esta región está muy ausente en TODOS los genomas de SARS, mientras que está presente y es 100 % homóloga para todos los genomas de COVID-19 listados en las bases de datos genómicas de NCBI o GISAID COVID-19. “

Más información sobre esta teoría

Después de una secuenciación de genomas relacionados de muchos países, regiones y períodos de tiempo diferentes por medio de su enfoque biomatemático patentado, Montagnier y Perez explican que su investigación les permitió:

“Demostrar cómo y por qué una nueva región que incluye 4 HIV/SIV EIE distingue todas las cepas del COVID-19 de todas las cepas SARS y Bat”.

También encuentran la presencia de plasmodium yoelii en el genoma COVID-19, un parásito que se utilizó en estudios de “estrategias de vacuna de ratones”. Este es otro EIE que no estaba en el SARS y los virus relacionados con murciélagos, explican Montagnier y Perez.

“Un análisis de las homologías de aminoácidos confirma la inserción muy probable de este EIE [plasmodium yoelii] en el COVID-19”.

Mientras decodifican los genomas de muchas “personas” con COIVID-19 en su investigación, Montagnier y Perez detectan mutaciones en las que los virus parecen estar tratando de “deshacerse” de los EIE exógenos, que los investigadores consideraron que se insertaron de manera deliberada.

Las mutaciones del virus parecen verificar las predicciones hechas por Montagnier a través de podcast francés “Pourquoi Docteur” acerca de cómo la naturaleza eliminará los “cambios que no son naturales”, razón por la cual espera que la pandemia se acabe de manera natural.

Otros investigadores están de acuerdo con Montagnier y Perez

Desde los comentarios de Montagnier a los medios de comunicación de Francia, otros investigadores han acordado que el COVID-19 podría haber sido creado por el hombre, con inserciones que insinúan la construcción del laboratorio.

En junio de 2020, una investigación publicada en la revista Quarterly Review of Biophysics hace afirmaciones similares. El científico noruego Birger Sørensen y el oncólogo británico Angus Dalgleish se refieren al COVID-19 como un “virus quimérico” y explican lo siguiente:

“Mostramos que el método de acción general del fagocitario dependiente sin receptor está relacionado con la carga acumulativa de las secciones insertadas que se colocan en la superficie de la espiga del SARS-CoV-2 en posiciones que se unen de manera eficiente mediante formaciones de puente salino; y al matar la espiga mostramos los epítopos no humanos de los que se ha seleccionado el Biovacc-19”.

Aunque las afirmaciones de en la revista Quarterly Review of Biophysics causaron controversia, el sitio web Minerva escribió que debería llevarse a cabo una mayor investigación.

“Minerva leyó un borrador del artículo y, después de una evaluación general, decidió que los hallazgos y argumentos merecen debate público, y que esta discusión no puede depender solo de las publicaciones de revistas científicas”.

Al igual que Montagnier, los antecedentes de Sørensen son trabajos de investigación sobre el VIH y en 2008 lanzó una novedosa y muy reconocida inmunoterapia para el VIH. En una entrevista con Minerva sobre su investigación reciente, explica lo siguiente:

“Hemos examinado qué componentes del virus son adecuados para unirse a las células en humanos. Y lo hemos hecho al comparar las propiedades del virus con la genética humana. Lo que encontramos fue que este virus estaba muy bien adaptado para infectar a los humanos. Tan adaptado, que resulta sospechoso”.

Edición dominical del periódico londinense The Times tiene una gran influencia

Hay muchas circunstancias inexplicables que rodean el descubrimiento y la difusión del COVID-19, lo que inspiró a The Times a desarrollar una investigación que se publicó recientemente. Por ejemplo, el periódico señala que un virus similar al COVID-19 apareció antes de lo informado.

“En el 2013, científicos chinos encontraron al pariente más cercano conocido del Covid-19 en una mina abandonada, el cual estaba relacionado con muertes causadas por una enfermedad respiratoria de tipo coronavirus”.

Una de las muchas preguntas sin respuesta fue por qué las autoridades de China encubrieron la muerte de seis hombres en 2012, que habían estado expuestos a un virus de murciélago y desarrollaron una neumonía grave. De acuerdo con The Times:

“Todos los hombres tenían algo en común. Tenían que limpiar grandes cantidades de heces de murciélago en una mina de cobre abandonada en las colinas al sur de la ciudad de Tongguan.

Algunos habían trabajado durante dos semanas antes de enfermarse, y otros solo unos días, mientras que ninguno había obtenido un resultado positivo de SARS; los cuatro tenían anticuerpos frente a otro coronavirus desconocido similar al SARS”.

Un trabajo de investigación titulado como “Coexistence of Multiple Coronaviruses in Several Bat Colonies in an Abandoned Mineshaft”, escrito por Shi Zhengli, una investigadora conocida en China como la “Mujer murciélago”, no explica “por qué se llevó a cabo el estudio: los mineros, la neumonía y las muertes “, explica el periódico The Times.

Además, The Times indica que los medios de comunicación de China ocultaron las muertes causadas por el nuevo virus respiratorio relacionado con murciélagos, y solo pudieron extraerse de una “tesis de maestría de un joven médico conocido como Li Xu”.

Además de las muchas preguntas sobre los orígenes del virus, escribió The Times, fue el hecho de que “de las 41 personas que contrajeron el Covid-19 en Wuhan solo 27” tuvieron contacto con el mercado de mariscos de Huanan, que fue nombrado como la fuente oficial de propagación.

Además, un antiguo investigador de murciélagos que se enfermó después de exponerse a sangre y orina de murciélago, que pudo haber sido el “paciente cero”, se negó a hablar con los periodistas.

Gracias a la investigación de “ganancia de función” que se realizó en el Instituto de Virología de Wuhan, los temores de filtraciones y fugas de virus precedieron al reconocimiento del COVID-19 y aumentaron por la falta de transparencia. Según The Times, aún se desconocía el hecho de que el COVID-19 podría propagarse entre los humanos:

“China no admitió que el virus se transmitía de persona a persona hasta el 20 de enero, a pesar de tener pruebas de que el virus había infectado a los médicos”.

La verdadera naturaleza del COVID-19 continúa siendo un misterio

Según The Times, el Instituto de Virología de Wuhan mantuvo una muestra del virus que mató a seis personas en 2012, la cual se describió en un documento científico escrito por Shi que afirma que tiene hasta un 96.2 % de similitud con el virus del COVID-19. El virus, conocido como RaTG13, según The Times:

“… fue la guía principal en cuanto al origen del Covid-19. Por lo tanto, fue sorprendente que el documento proporcionara pocos detalles sobre la historia de la muestra del virus, lo que indica que fue tomada de un murciélago (Rhinolophus affinis) en la Provincia de Yunnan en 2013 (de ahí el origen de la palabra “Ra” y el número 13).

Sin embargo, las investigaciones han establecido que el RaTG13 es muy similar al coronavirus que se descubrió en la mina abandonada en 2013, que había sido nombrado como RaBtCoV/4991 en el artículo científico anterior del instituto. Por alguna razón, Shi y su equipo parecen haberle cambiado el nombre”.

Según The Times, continúan existiendo muchas preguntan sobre el tiempo que lleva existiendo el virus y sus orígenes. En una entrevista con la revista Scientific American, Shi explicó lo siguiente:

menciona el descubrimiento de un coronavirus que coincide hasta un 96 % con el Covid-19, y tuvo una referencia con el fallecimiento de los mineros en una cueva. Sin embargo, las dos cosas no están relacionadas y Shi minimiza la importancia de las muertes de los mineros al afirmar que fue a causa de un hongo”.

¿El COVID-19 fue diseñado en un laboratorio?

Con los muchos encubrimientos e información engañosa sobre el coronavirus y su pandemia, ¿es posible que el COVID-19 sea un virus artificial creado en un laboratorio? Referente a este asunto, The Times es incrédulo.

“La pregunta final y más difícil para los inspectores de la OMS [que investigaron el virus en China] es que el virus podría haber escapado de un laboratorio en Wuhan. ¿Es posible que el RaTG13 o un virus similar, mutara para convertirse en el Covid-19 y luego se filtrara a la población después de infectar a uno de los científicos del instituto Wuhan.

Esta teoría divide a los expertos. El virólogo australiano Edward Holmes ha estimado que el RaTG13 tardaría hasta 50 años en evolucionar para lograr ser compatible con el virus del Covid-19″.

La mayoría de los principales medios de comunicación, así como la comunidad científica, continúan descartando dichas teorías. Sin embargo, las nuevas opiniones del investigador noruego y ganador del Premio Nobel generan una mayor credibilidad en esta teoría.

Publicado con permiso de Mercola.com

Cómo solucionar la crisis de COVID en 30 días

En un comunicado de prensa del Servicio de Noticias de Medicina Ortomolecular del 22 de junio de 2020, Damien Downing, presidente de la British Society for Ecological Medicine, describe cómo podríamos solucionar la pandemia de COVID-19 en 30 días con 2 dólares por persona, solo al elevar los niveles de vitamina D.

La desventaja o el riesgo es casi nulo, mientras que la ganancia podría ser evitar otro aumento de casos de COVID-19.

“No importaría si lográramos ofrecer vitamina D a todas las personas, y no funcionara El riesgo de no actuar es mucho mayor que el riesgo de actuar”, explica Downing, y añade:

“Si contrae el virus en este momento y tiene un buen nivel de vitamina D (por consumir suplementos)

  • el riesgo es 90 % menor de un caso severo
  • el riesgo es 96 % menor de morir

Esto no está “probado” o “con base en la evidencia” hasta que hayamos realizado ensayos controlados al compararlo con un placebo. Pero los datos, que ya son sólidos, se empezaron publicar desde el comienzo de la pandemia”.

Aunque los ensayos controlados aleatorios que usan vitamina D aún no se han completado, están en marcha y los resultados estarán disponibles antes de fin de año. Es posible visitar el registro de los ensayos clínicos para consultar el estado actual de estos ensayos. Al mes de junio del 2020, había más de 20 estudios en curso sobre el uso de vitamina D para combatir el COVID-19.

La vitamina D y el COVID-19

Downing continúa citando investigaciones y datos de apoyo. Entre ellos se encuentra un estudio de Filipinas, que encontró que por cada aumento estándar de la vitamina D en suero, la probabilidad era 7.94 veces mayor de experimentar una enfermedad leve en lugar de una enfermedad grave, mientras que las probabilidades de tener un resultado clínico leve en lugar de un resultado crítico fue 19.61 veces mayor. Según el autor:

“Los resultados sugieren que un aumento en el nivel sérico de 25 (OH) D en el cuerpo podría mejorar los resultados clínicos o aminorar los resultados graves a críticos, mientras que una disminución en el nivel sérico de 25 (OH) D en el cuerpo podría empeorar los resultados de las personas con COVID-2019”.

Otro estudio de Indonesia que recopilo datos de 780 personas con COVID-19, encontró que las personas con un nivel de vitamina D entre 20 ng/ml (50 nmol/L) y 30 ng/ml (75 nmol/L) tenían un riesgo siete veces mayor de muerte que las personas con un nivel superior a 30 ng/ml. Tener un nivel por debajo de 20 ng/ml se relacionó con un riesgo 12 veces mayor de muerte.

Como señaló Downing:

“Con una deficiencia de vitamina D (<50nmol/L), la tasa de mortalidad por COVID-19 fue de 98.8 % contra 4.1 % con niveles adecuados de vitamina D (> 75nmol/L). La relación de riesgo es de 24.1, lo que significa que, en una razón de riesgo de 4 en un escenario en particular, es decir de una deficiencia de vitamina D, la probabilidad es 4 veces mayor de estar en “riesgo” que en otro escenario (con niveles suficientes de vitamina D).”

Un tercer documento, que proporciona datos de 20 países de Europa, también encontró que “la probabilidad de desarrollar COVID-19 y de morir, se relaciona de manera negativa con el estado medio de vitamina D de la población, con ambas probabilidades alcanzando a cero por encima de 75 nmol/L”, (30 ng/mL) nota Downing.

En su presentación previa a la publicación de este documento, los autores concluyeron: “Creemos que podemos recomendar suplementos de vitamina D para combatir la infección por SARS-CoV2”. Downing creó el siguiente gráfico para ilustrar los datos en dicho documento.

Los niveles de vitamina D por encima de los 30 ng/mL protegen contra el COVID-19

Downing también aborda el tema de la dosificación y la seguridad, al destacar que las advertencias acerca de que el “consumo excesivo de vitamina D” es peligroso son injustificadas, ya que la toxicidad no se ha demostrado hasta que alcanza niveles superiores a 200 ng/ml (500 nmol/L) en la sangre.

El nivel sanguíneo recomendado para una buena salud está entre 60 ng/ml (150 nmol/L) y 80 ng/ml (200 nmol/L). Es decir, hay un margen de seguridad importante, incluso si se supera el rango óptimo.

“Los tres documentos mencionados anteriormente demuestran que se necesita un nivel de vitamina D3 en la sangre de al menos 75 nmol/L (30 ng/ml) para protegerse del COVID-19”, explica Downing.

“Las recomendaciones gubernamentales sobre el consumo de vitamina D, de 400 UI/día para el Reino Unido y 600 UI/día para los Estados Unidos (800 UI para personas >70 años) y la Unión europea, se basan en la salud ósea. Esto no es adecuado en el contexto de la pandemia.

Un adulto necesitará tomar 4000 UI/día de vitamina D3 durante tres meses para alcanzar un nivel de 75 nmol/L. Las personas de color pueden necesitar el doble. Estas dosis pueden reducir el riesgo de infección, pero no son para tratar una infección viral grave.

Y dado que la vitamina D es liposoluble y el nivel en el cuerpo aumenta de manera lenta, para las personas con una deficiencia, tomar una dosis inicial 5 veces mayor a la dosis normal (20 000 UI/día) durante dos semanas, podría ayudar a elevar el nivel a un nivel adecuado para reducir el riesgo de infección”.

Flexibilidad metabólica y sensibilidad a la insulina

La flexibilidad metabólica es otro componente importante del estilo de vida. La razón de esto es porque la resistencia a la insulina genera una mayor susceptibilidad a la tormenta de citoquinas, una causa principal de muerte entre las personas con COVID-19.

Lo mejor para lograr la flexibilidad metabólica es reducir las horas de consumo de alimentos. Más del 90 % de las personas comen durante más de 12 horas al día, y más de la mitad comen durante más de 16 horas al día. La clave es reducir el período de consumo de alimentos a seis u ocho horas, el cual debe terminar de tres a cuatro horas antes de acostarse.

Al hacer esto, la resistencia a la insulina disminuye, lo cual aumenta la flexibilidad metabólica y es posible alternar entre la quema de grasas o los carbohidratos como combustible principal. Escribí un libro completo titulado Contra el cáncer sobre cómo aumentar la flexibilidad metabólica. Estos son los puntos principales que discuto en el libro:

  • Restringir el periodo de consumo de alimentos a seis u ocho horas
  • Eliminar todos los aceites vegetales procesados de manera industrial
  • Limitar los carbohidratos a 50 gramos al día hasta que aumente su flexibilidad metabólica y luego aumente a 150 gramos de carbohidratos dos veces por semana

Esta estrategia es vital con la prevalencia de la resistencia a la insulina. Más del 90 % de las personas en los Estados Unidos tienen deficiencia de vitamina D, mientras que el 90 % también es resistente a la insulina.

La investigación publicada en Metabolic Syndrome and Related Disorders en febrero de 2019 concluyó que el 87.8 % de los adultos de Estados Unidos, no tenían flexibilidad metabólica, lo que significa que no pueden quemar grasa como combustible de manera eficiente.

Las cetonas también podrían ayudar a combatir el COVID-19

Es posible generar niveles saludables de cetonas al tener sensibilidad a la insulina, flexibilidad metabólica y consumir una alimentación cíclica baja en carbohidratos. La cetosis constante y baja en carbohidratos es una estrategia poco saludable.

Es bueno consumir pocos carbohidratos durante unos meses, pero para una buena salud, es importante consumir carbohidratos saludables una o dos veces por semana, de manera ideal durante los días de ejercicio intenso o entrenamiento de resistencia.

Al quemar azúcar como combustible, es necesario descomponer la glucosa en dos moléculas de piruvato de 3 carbonos. Luego, las mitocondrias utilizan el piruvato después de convertirlo en acetil CoA. La resistencia a la insulina, puede dañar la enzima que convierte un producto de descomposición de la glucosa en piruvato para que pueda transportarse y quemarse como energía en las mitocondrias.

El problema con el COVID-19 es que la tormenta de citoquinas inhibe la enzima que convierte el piruvato en acetil CoA, lo que limita la producción de ATP mitocondrial. Una consecuencia adicional es que también reduce NADPH.

El NADPH le otorga energía a la célula, es el reservorio de electrones que causa que los antioxidantes endógenos como el glutatión, la vitamina E y C se recarguen para que puedan continuar trabajando y detener el daño de los radicales libres que resulta de todo este estrés oxidativo. Una forma de compensar es asegurarse de tener suficiente NADPH y que las cetonas regulen ascendentemente el NADPH.

El hidrógeno molecular

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El hidrógeno molecular (gas H2) tiene poderosos efectos antioxidantes y antiinflamatorios, lo que lo hace muy beneficioso para tratar COVID-19, al reducir las citoquinas inflamatorias, como explica Tyler LeBaron, fundador del Instituto de Hidrógeno Molecular sin fines de lucro.

En el video anterior, LeBaron examina la fisiopatología de COVID-19 y explica la forma en que los mecanismos del hidrógeno molecular se están investigando al discutir los mecanismos propuestos de cómo podría mejorar esta enfermedad en particular.

El hidrógeno molecular o H2 tiene la capacidad de activar la vía Nrf2/keap1, y así reponer sus antioxidantes endógenos. Al hacerlo, el H2 regula y mantiene la homeostasis en todo el sistema, y evita que la infección se salga de control y provoque la muerte celular.

El hidrógeno también puede regular descentemente los NOX y NOS, lo que reduce la producción de superóxido y óxido nítrico. Esto es bueno ya que cuando estas dos moléculas aumentan, se forman muy rápido para crear el peroxinitrito pernicioso. El H2 también es compatible con la función mitocondrial. Es importante destacar que el H2 reduce las peroxinitritas y los radicales hidroxilo.

El H2 también interviene para evitar que ocurra una tormenta de citoquinas. Para mayor información sobre el video conferencia de LeBaron, consulte mi artículo “Cómo el hidrógeno molecular podría ayudar en la lucha contra el COVID-19“.

El H2 también ayudará a mejorar el NADPH y funciona de forma sinérgica con la alimentación con restricción de tiempo y la cetosis cíclica.

La quercetina y el zinc podrían reducir el riesgo de COVID-19

Además de optimizar la vitamina D, la quercetina, que actúa de manera similar al medicamento hidroxicloroquina, y el zinc pueden reducir más el riesgo de COVID-19. La evidencia sugiere la razón por la que la hidroxicloroquina parece tan beneficiosa para tratar el COVID-19 es por el ionóforo de zinc, lo que significa que mejora la absorción de zinc en las células.

La quercetina tiene el mismo efecto. De hecho, un estudio ha sugerido que las acciones biológicas de la quercetina, las cuales incluyen efectos antivirales, pueden estar relacionadas con su capacidad para aumentar la absorción celular de zinc.

El zinc es vital para una función inmunológica saludable y en 2010, se demostró que una combinación de zinc con un ionóforo de zinc (molécula que transporta zinc) logró inhibir el coronavirus SARS in vitro.

Y también bloqueó la replicación viral en un cultivo celular, en cuestión de minutos. Se ha demostrado que la deficiencia de zinc deteriora la función inmunológica.

Como se señaló en un documento de 2013 sobre la deficiencia de zinc:

“El zinc es un segundo mensajero de las células inmunes, y el zinc intracelular en estas células participa en eventos de señalización. El zinc es muy efectivo para disminuir la incidencia de infección en las personas mayores. El zinc modula la inmunidad celular y también es un agente antioxidante y antiinflamatorio”.

El problema es que el zinc no es soluble y no puede ingresar de manera sencilla a través de la pared grasa de las células. Y es importante que llegue a la célula porque es donde ocurre la replicación viral. Aquí es donde entran los ionóforos de zinc como la quercetina.

La quercetina también es un potente antiviral y tiene la ventaja adicional de inhibir la proteasa 3CL, una enzima que se utiliza por los coronavirus del SARS para infectar células sanas. Según un estudio de 2020, la capacidad de la quercetina para inhibir los coronavirus del SARS “se supone que está relacionada por suprimir la actividad del SARS-CoV 3CLpro en algunos casos”.

Incorporar niacina (vitamina B6) y selenio parece ser una excelente idea, ya que ambos compuestos son importantes en la absorción y biodisponibilidad del zinc en el cuerpo.

Por ejemplo, un estudio publicado en 1991 demostró que cuando mujeres jóvenes llevaron una alimentación baja en vitamina B6, sus niveles de zinc sérico disminuyeron, lo que sugiere que la deficiencia de B6 afecta el metabolismo del zinc, al grado que “el zinc que se absorbe es difícil de utilizar”.

En 2008 un artículo titulado “Zinc, Metallothioneins and Longevity: Interrelationships With Niacin and Selenium”, habla sobre la relación entre la niacina, el selenio y el zinc.

El protocolo MATH

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El tratamiento temprano es primordial para las personas hospitalizadas con COVID-19. Aunque existe una gran controversia sobre cuál es el mejor tratamiento, la evidencia clínica sugiere que se debe evitar la ventilación mecánica a toda costa. Mencione esto en el artículo: “La ventilación mecánica podría aumentar el riesgo de mortalidad por COVID-19“.

Además, aunque la hidroxicloroquina combinada con zinc parece efectiva, creo que uno de los mejores tratamientos hasta ahora es el protocolo MATH+. El protocolo fue desarrollado por el Grupo de Trabajo de Cuidados Críticos del COVID-19, que incluye al Dr. Paul Marik, jefe de la División de Medicamentos de Cuidados Pulmonares y Críticos de la Facultad de Medicina del Este de Virginia Norfolk, y cuenta con una tasa de efectividad de casi el 100 %.

El protocolo MATH+ está diseñado para tratar la segunda fase de la infección por COVID-19, la etapa en que se establece la respuesta inmunitaria hiperinflamatoria. Sin embargo, para obtener mejores resultados, es necesario que se administre con la suficiente antelación. El protocolo MATH+ requiere el uso de los siguientes tres medicamentos, todos los cuales deben iniciarse dentro de las seis horas posteriores de ingresar al hospital:

Metilprednisolona por vía intravenosa, para suprimir el sistema inmunológico y prevenir el daño a los órganos por las tormentas de citoquinas. Para la hipoxia leve, 40 miligramos (mg) al día hasta que no haya oxígeno; enfermedad moderada a grave, bolo de 80 mg seguido de 20 mg por día durante siete días. El día 8, cambie a prednisona por vía oral y disminuya en los próximos seis días.

El ácido ascórbico (vitamina C) por vía intravenosa, es necesario para controlar la inflamación y prevenir el desarrollo de vasos sanguíneos con fugas en los pulmones: 3 gramos/100 ml cada seis horas hasta por siete días.

Heparina por vía subcutánea (enoxaparina), para diluir la sangre y prevenir la formación de coágulos sanguíneos. Para enfermedades leves a moderadas, 40 mg a 60 mg diarios hasta el alta.

Las opciones adicionales incluyen tiamina, zinc y vitamina D. Además de estos medicamentos, el protocolo necesita la oxigenoterapia de alto flujo para evitar la ventilación mecánica que podría dañar los pulmones.

Este enfoque aborda los tres procesos patológicos que se han observado en el COVID-19, la hiperinflamación, hipercoagulabilidad de la sangre e hipoxia (dificultad para respirar debido a la baja oxigenación).

El COVID-19 no tiene que continuar siendo una crisis

Los expertos en salud advierten que es probable que veamos un resurgimiento de COVID-19 este otoño. Creo que las estrategias en este artículo pueden ayudar a minimizar las tasas de mortalidad.

Lo primero que recomiendo es optimizar los niveles de vitamina D este verano. El nivel óptimo para la salud y prevenir enfermedades es entre 60 ng/ml y 80 ng/ml. (En Europa, los niveles son de 150 a 200 nmol/L y 100 nmol/L, respectivamente).

Sin embargo, superar los 30 ng/ml (75 nmol/L) puede reducir el riesgo de infección grave y muerte de manera drástica, y lograrlo es fácil y económico. Como dijo Downing, es posible solucionar la pandemia del COVID-19 en tan solo 30 días al recomendar que todos consuman dosis elevadas de vitamina D.

Tomar quercetina y zinc es otra estrategia que vale la pena recordar, como lo es el consejo de implementar la cetosis nutricional cíclica para aumentar la flexibilidad metabólica y disminuir la resistencia a la insulina. Lo cual es posible con las siguientes estrategias:

  • Restringir el periodo de consumo de alimentos de seis a ocho horas
  • Eliminar todos los aceites vegetales procesados de manera industrial
  • Limitar los carbohidratos a 50 gramos al día hasta aumentar la flexibilidad metabólica y luego aumentar a 150 gramos de carbohidratos saludables dos veces por semana

Los ésteres de cetonas pueden ofrecer un alivio rápido de los síntomas relacionados con el COVID-19, como la falta de aire, mientras que administrar el protocolo MATH+ dentro de las seis horas posteriores a la hospitalización, podría ser muy importante.

Mientras que el Grupo de Trabajo de Cuidados Críticos del COVID-19 ha estado luchando para informar a los médicos y hospitales, usted puede solicitar que el médico se comunique con ellos para implementar el protocolo con el fin de tratar la enfermedad.

Publicado con permiso de Mercola.com

La cortina de humo alrededor del virus de Wuhan

Jonathan Latham, Ph. D., es un biólogo molecular y virólogo, él nos puede ayudar a comprender los orígenes del SARS-CoV-2. Latham revisa algunas pruebas durante esta entrevista. También es editor de Independent Science News.

En general, los principales medios de comunicación continúan apoyando la narrativa de que el SARS-CoV-2 es un virus de transmisión zoonótica que se originó en los murciélagos. Gran parte de la evidencia proviene de Shi Zhengli, investigadora del laboratorio de nivel 4 de bioseguridad en Wuhan, China.

Como investigador principal de China, su carrera se ha enfocado en estudiar el coronavirus del murciélago durante más de una década. En un artículo reciente, Latham y Allison Wilson, Ph. D., analizan la investigación que demuestra que esta teoría no tiene fundamentos.

“Nuestro artículo no discute que provino de un murciélago, ya que considero que la información es sólida, pero lo que sí discutimos es el mecanismo por el cual provino del murciélago”, explica Latham.

Teoría 1 sobre origen de laboratorio

El artículo de Latham presenta varias hipótesis diferentes. La más sencilla es que el SARS-CoV-2 se originó en el Instituto de Virología de Wuhan u otro laboratorio de virología BSL-2 que está aún más cerca del mercado. Uno de los investigadores se infectó y luego lo transmitió a sus compañeros de trabajo o familiares, ya sea porque no estuvieron en aislamiento o no sabían que estaban infectados.

Esta no es la teoría más probable porque pocos coronavirus de murciélago identificados de forma natural tienen la capacidad de unirse a los receptores ACE2 humanos, que es lo que les permite infectar células humanas. Para que esta teoría funcione, el virus tendría que circular entre muchas personas, al evolucionar con cada ciclo.

Teoría 2 sobre origen de laboratorio

Otra teoría es que los investigadores estaban clonando un virus de murciélago similar al SARS-CoV-2 en el laboratorio para crear un clon más infeccioso. Quizás colocaron el virus en células de mono, células de ratones o células humanas con un receptor ACE2. Un investigador podría haberse infectado por accidente.

“Se han escapado virus del laboratorio cuando las personas no logran descontaminar las muestras y se las dan a otra persona, las tiran a la basura, o cualquier otro accidente”, dice Latham.

“Entonces, el virus es idéntico al que se recolectó de la naturaleza o muy poco modificado en el laboratorio, pero después se escapa porque hay una falla en el laboratorio. Esa sería la segunda posibilidad”.

Teoría 3 sobre origen de laboratorio

Una tercera posibilidad es que estaban recolectando muestras y observando secuencias genéticas para encontrar un virus que pudieran alterar, lo que le otorga propiedades más interesantes.

Quizás encontraron algunos con la proteína espiga que tenían una mayor afinidad por el receptor ACE2. Al combinarlo con otro virus, pudieron haber creado un virus más infeccioso con la ingeniería genética.

La razón para mezclar y combinar virus en el laboratorio de esta manera es para identificar posibles patógenos pandémicos (PPP). Es decir, si dos virus salvajes entran en contacto entre sí pueden mutar en algo mortal en los humanos.

“Por ejemplo, intercambiamos las proteínas espiga para ver si los virus en los murciélagos solo necesitan desarrollar una mejor proteína espiga para convertirse en patógenos pandémicos”, explica Latham.


La ingeniería genética no deja rastros en todos los casos

Muchos de los que defienden la historia del origen zoonótico justifican su postura al decir que no existen signos de manipulación genética. Al igual que muchos otros científicos, Latham señala que hay formas de manipular un virus sin dejar rastro. Asimismo, explica los conceptos básicos del proceso de ingeniería genética:

“Lo normal es encontrar un punto de restricción en dos virus diferentes, o es posible fabricarlo. Eso te da una zona de corte en el genoma: Es decir, cortamos una parte del virus A y lo colocamos en el virus B. Por supuesto, es necesario eliminar el pedazo del virus B que ya tiene.

Entonces, solo se intercambian elementos y se usan enzimas de restricción, que son enzimas que modifican zonas específicas del ADN. Así es como se hacía antes.

Hay métodos más nuevos con PCR que son un poco más complicados. Significa que no solo se enfocan en los sitios de restricción para hacerlo. Existen métodos muy simples, pero no dejan una cicatriz o una marca. Este es el factor más importante.

También hay experimentos de cruce. Los experimentos de cruce suceden al tomar un virus que en un inicio provino de un murciélago y lo pones en células de mono o células humanas.

Lo que se observa en ese virus es que no funciona de manera adecuada en esas células porque no está adaptado a ellas. Es un virus murciélago, por lo que no funciona de manera adecuada.

Pero los virólogos han aprendido a tomar una pequeña muestra de lo que está dentro de la célula y ponerla en otra célula cuando la infección viral está fallando. Entonces, cuando esa infección se acumula toman otra muestra.

Esto se llama cruce. Permite que el virus evolucione a una forma más patógena contra las células en las que se está colocando. Entonces, siempre se coloca en la misma especie de la célula. Y también es posible hacerlo con organismos completos”.

Teoría más probable

Como señaló Latham, se desconoce cómo se ve el virus o cómo podría actuar hasta que haya sido secuenciado de manera genética. Es bastante aleatorio. Latham explica lo siguiente:

“Es posible que se haya recombinado o mutado, ya que se ha registrado un cambio genético, pero aún se desconoce hasta que se investiga, clona y crea un nuevo clon infeccioso. Entonces, existe la posibilidad de que las personas en el laboratorio no sepan que se escapó del laboratorio. En realidad, no saben qué fue lo que evolucionó.

Y, si estaban realizando ese tipo de experimentos, al colocar los virus del murciélago en células de diferentes especies, y sabemos que estaban haciendo ese tipo de experimentos, entonces también podrían desarrollar un nuevo virus.

También pueden tener una combinación de dichos experimentos. Entonces, hay investigadores que pasan moléculas recombinadas, cortaron y pegaron, y luego pusieron el virus en células nuevas como las células humanas; después lo regresan, y crean un clon infeccioso”.

De esta manera, pueden crear un virus con alta afinidad por las células humanas, aunque al principio no era infeccioso para los humanos. Una de las características importantes del SARS-CoV-2 es que su proteína espiga tiene una alta afinidad por el receptor ACE2 humano. Pero, ¿cómo surgió esta afinidad?

“Una de las respuestas es que lo transferían dentro de estas células humanas; lo cortaban y pegaban a una proteína espiga unida a estos receptores humanos que ya sabían que funcionaba bien.

Entonces, creo que cortaron y pegaron, o lo transfirieron, o hicieron una combinación de ambos, y eso hizo que una persona se infectara por algún descuido”, explica Latham.

Esto ha causado otras pandemias mundiales

El virus H1N1 que causó la pandemia de 1918 estuvo extinto durante décadas. Sin embargo, en 1977, el virus escapó durante una fuga en un laboratorio de bioseguridad en China o Rusia, lo que causó una pandemia global.

“Lo que sucedió es que el virus se extinguió y luego muto a una nueva versión del virus en 1977 en China, y era idéntica a una que había existido 20 años antes. Nadie puede explicar cómo podría haber aparecido un virus idéntico, pero permaneció oculto.

Quizás permaneció en el permafrost y desenterraron a una persona que había muerto con la gripe H1N1, pero esa fue la mejor teoría que tuvieron las personas hasta que se dieron cuenta de que quizás provenía de un laboratorio que estaba desarrollando una vacuna.”

El virus H1N1 era sensible a la temperatura, y uno de los factores que se usan al preparar una vacuna es la sensibilidad a la temperatura, como un virus deshabilitado de manera parcial.

“Todo apunta a que provino de un laboratorio y que existían laboratorios que almacenaban existencias de la misma, pero ningún laboratorio lo ha aceptado. Esto se dedujo de la secuencia de la ubicación en la que aparece, y ha sido ampliamente aceptado por los virólogos”, explica Latham.

Es incomodo pensar que esto sucedió por una fuga de un laboratorio de bioseguridad, en especial para los virólogos que realizan ese tipo de trabajo. La encefalitis equina en Venezuela también se remonta a una fuga de laboratorio. Luego encontramos la pandemia de gripe porcina H1N1 del 2009. Latham explica lo siguiente:

“Hay un artículo científico de Adrian Gibbs, que escribió con otros dos virólogos. Él considera que esto provino de una vacuna. La gripe porcina en realidad no es responsable de los virus específicos que estuvieron en los cerdos de América del Norte y Sur y Europa.

No es posible explicarlo por ese método, pero se puede explicar por la idea de que había un fabricante de fragmentos de H1N1, uno de secuencias europeas, secuencias norteamericanas, y secuencias sudamericanas, y los unió a todos para crear una vacuna universal, y de alguna manera no pudieron desactivarla.

Entonces, se la dieron a los cerdos en México y eso se convirtió en la gripe porcina, que fue la segunda pandemia de H1N1 que mató a cerca de 300 000 personas.

Tenemos toda una serie de ejemplos de virus que escapan del laboratorio, por lo que cuando las personas tratan la tesis de escape del laboratorio como algo ridículo, indignante o improbable, para mí solo demuestra su ignorancia de la historia”.

Latham también aborda las sospechas de que el VIH SIDA provenía de una vacuna contra la poliomielitis, por lo que para mayor información consulte la entrevista. Esto fue descrito en el libro The River: A Journey Back to the Source of HIV and AIDS, y revisado en un artículo del British Medical Journal que puede leer de forma gratuita.

También se sospecha que el SIV de las células de riñón de mono infectadas que se usaron para crear vacunas contra la poliomielitis y que se usaron en cientos de miles de africanos es la causa de ciertos tipos de cáncer.

Falla en la seguridad del laboratorio de Wuhan

Se han documentado muchas infracciones de seguridad en los laboratorios de bioseguridad a nivel mundial, incluyendo en el laboratorio de Wuhan. Varios se documentaron por funcionarios de la embajada de Estados Unidos que visitaron el Instituto de Virología de Wuhan en 2018.

“Creo que son puntos importantes, pero creemos que es más importante que las personas de China se pregunten sobre la seguridad biológica de este laboratorio”. En primer lugar, es muy nuevo, por lo que es una señal de alerta.

En segundo lugar, la agencia de supervisión interna de China detectó algunas violaciones del tipo que esperarían de una instalación BSL.

Han estado tratando de establecer los sistemas de certificación para sus laboratorios porque están tratando de establecer una red completa, un sistema completo de experimentos con animales y estaciones de recolección, etc., por lo que están configurando el esquema de certificación que ya han sido citados por tener violaciones.

Al final, no deberían ubicar estos laboratorios en el medio de una gran ciudad. Entonces, ya están violando lo fundamental. Deberían estar ubicados en un desierto o en la Antártida, que son áreas remotas”.

Los laboratorios de bioseguridad promueven soluciones de alta tecnología en lugar de conceptos básicos de higiene

No cabe duda de que los laboratorios de nivel 4 de bioseguridad representan una amenaza tremenda para la salud pública, ya que albergan los patógenos más peligrosos a nivel mundial y las fugas son inevitables. Pero ¿valen la pena?

Como señaló Latham, la existencia de estos laboratorios impulsa la creación de las vacunas, mientras que las estrategias de higiene, como lavarse las manos y utilizar equipo de protección, quedan en el olvido.

Los riesgos planteados por estos laboratorios también encajan en el capitalismo de la vigilancia, que ahora está recibiendo un fuerte impulso a través del despliegue de los mecanismos de seguimiento y localización de enfermedades.

“El otro día sucedió un suceso interesante. Setenta y siete ganadores del premio Nobel, la mayoría de ellos biólogos moleculares, le escribieron una carta al presidente por el recorte de las subvenciones al laboratorio de Wuhan que derivan del NIH. Richard Roberts, es quien dirige este esfuerzo ¿Cuál es su posición científica?

Está en el consejo de administración de New England Biolabs, uno de los mayores proveedores de equipos en biología molecular.

Por lo tanto, están reuniendo a todos estos ganadores del Premio Nobel para apoyar toda esta investigación de biología molecular que es muy costosa, ya que gasta cientos de millones de dólares al año, dinero que podría destinarse al PPE”.

Ese dinero también podría destinarse a estrategias más básicas como los suplementos de vitamina D para fortalecer el sistema inmunológico de la población.

La verdad tras en encubrimiento del Instituto de Virología de Wuhan

Latham y Wilson también planean escribir la verdad del Instituto de Virología de Wuhan. El ancestro más cercano del SARS-CoV-2 es una secuencia viral almacenada en el laboratorio de Wuhan. Se dice que se ha mantenido congelado durante los últimos siete años y no se ha hecho nada al respecto.

Esta secuencia provino de murciélagos que viven en una mina, y las personas que han trabajado ahí han muerto de infecciones virales. Es decir, han tenido una buena razón para examinar esa secuencia, y esa también es la más cercana al SARS-CoV-2. Shi publicó una de las primeras secuencias virales de SARS-CoV-2.

“Tres documentos explicaron que esto es ‘La secuencia del virus SARS-CoV-2′”, dice Latham. Sin embargo, “su trabajo no hace referencia a esta secuencia que habían tenido en su laboratorio. Ninguna referencia. En cambio, dicen que tomaron una muestra del congelador para secuenciarlas, y este es el pariente vivo más cercano.

Pero esto oculta el hecho de que durante siete años habían tenido otro virus, que provenía de la misma muestra. Pero al buscar en las bases de datos de ADN, este virus apareció desde diciembre.

Bueno, no necesariamente, ha estado en el laboratorio sin ser investigado. Entonces, ¿qué estuvieron haciendo durante siete años que pudo haber matado a tres mineros en 2013?”.

Es decir, es probable que el SARS-CoV-2 no sea un virus nuevo. Un ancestro cercano muy conservado ya estaba en la base de datos con el nombre BtCoV/4991, el cual ya estaba en la literatura publicada.

Sin embargo, cuando el laboratorio de Wuhan secuenció la muestra después del brote de COVID-19, solo cambiaron el nombre del antiguo virus que ha estado en hielo durante siete años.

“Darle un nuevo nombre oculta su historia. Ni siquiera reconocen que proviene de la misma muestra, que ahora se han visto obligados a reconocer que es el mismo virus. La identidad de secuencia es del 100 %.

Entonces, si hubiera un par de bases diferentes, tal vez podría hacer un argumento científico de que deberíamos darles un nombre diferente, pero no hay diferencia entre ellos. Es el mismo virus, recolectado en la mina donde murieron los mineros de una neumonía viral”.

El documento de la secuenciación genética de Shi pretende que la secuencia 4991 nunca existió. “Se han olvidado por completo de eso, esa sería la interpretación de su investigación”, dice Latham. Un segundo artículo publicado dentro de ese lapso identifica a 4991 como el pariente más cercano y afirma que proviene del Instituto de Virología de Wuhan.

El tercer trabajo de secuencia hace un análisis filogenético complicado del virus SARS-CoV-2, pero tampoco menciona que el pariente más cercano es el 4991 y que se encuentra en el laboratorio de Wuhan.

“Lo que es realmente interesante es que todos los que secuenciaron el [SARS-CoV-2], muchos laboratorios secuenciaron el virus al mismo tiempo, habrían buscado en la base de datos la información y hubieran obtenido el 4991.

Se comunican por teléfono con el Instituto de Virología de Wuhan y dicen: ‘Oh, el virus se propago en tu ciudad y ustedes son los guardianes de la secuencia viral más cercana. ¿Paso algo en el laboratorio?’. Imagínese que muchos laboratorios se preguntan: ‘¿Cómo controlar un accidente de laboratorio?’…

Lo que estoy ofreciendo es evidencia de un encubrimiento, pero no sabemos qué estaban encubriendo. Podrían haber estado ocultando algo diferente, pero lo más obvio es que están investigando un virus que se parece al SARS-CoV-2.

Solo tenemos una secuencia parcial del 4991. No tenemos el genoma completo de la muestra original. Solo proporcionaron una secuencia de 370 pares, pero es 98.7 % idéntico al SARS-CoV-2 en los nucleótidos y los 370 pares.

Esto se considera la parte más conservada del genoma, por lo que no se extrapola. Lo que es muy posible es que esa muestra provenga de algo que está mucho más cerca de cualquier cosa que haya dicho”.

Reconsiderando las medidas de salud pública

Incluso si el 4991 no coincide con el SARS-CoV-2 (que revelaría la secuencia de todo el genoma), podría estar tan cerca como para que no necesite una gran cantidad de experimentos de ganancia de función para terminar con un virus transmisible. Según Latham, “Eso es lo que pudo haber sucedido”.

La pregunta general es: ¿realmente queremos gastar el dinero de los contribuyentes en todos estos modelos de salud pública que se basan en la investigación de bioseguridad o armas biológicas?

El motivo para hacer este tipo de investigación es para prepararnos para brotes devastadores, en caso de que los virus evolucionen y muten de manera natural. Sin embargo, esa misma investigación termina siendo la fuente de los brotes más peligrosos. Como señaló Latham:

“Estas personas no han logrado predecir nada hasta ahora. Lo que han hecho es estos experimentos peligrosos y luego descubren que el próximo virus proviene de un lugar que no anticiparon, o no nos advirtieron.

Esta investigación no es realmente predictiva, pero muchos virólogos dicen que así es como predecimos la próxima pandemia, ¿qué debe hacer el gobierno? Si dictaminan que “así es como deben hacerlo”, ¿quién los va a contradecir?

Quiere mantener su empleo, entonces, ¿por qué no impulsar lo que lo mantendrá con trabajo, aunque no busquen el bien de las personas?

O ¿en qué deberíamos gastar nuestro dinero? ¿Nos enfocamos en estas enfermedades y hacemos ricos a los inversionistas de New England Biolabs y la Fundación de Gates o invertimos en algo que beneficie a la prevención y nutrición?

Además, el gran problema es: ¿por qué culpamos al comercio de vida silvestre? Esta es una pregunta importante ya que Peter Daszak, jefe de la EcoHealth Alliance, ha estado en todos los medios —como Democracy Now!, The New York Times, Scientific American, Science Magazine— y prácticamente culpa al comercio de vida silvestre, al decir que no fue una fuga de laboratorio.

Bueno, es una de las partes interesadas, ¿no es así? Su organización está financiando esta investigación. Los medios no pueden preguntarle al financiador si proviene de su laboratorio. Es ridículo. Pero eso es lo que están haciendo y lo tratan de ocultar”.

Como señala Latham, la razón por la que surgen algunos virus salvajes es porque estamos destruyendo la selva tropical y construyendo carreteras en áreas remotas. Las personas terminan contrayendo los virus porque los animales huyen de la destrucción del bosque.

Entonces, ¿por qué culpamos al comercio de vida silvestre? En todo caso, debemos abordar la destrucción de los hábitats. Sin embargo, eso sería muy malo para el negocio de Daszak porque la EcoHealth Alliance está asociada con la industria del aceite de palma.

“Encontramos que la ciencia ayuda a entender quién miente”, según Latham. “Cuando comprendemos esa parte, existe un motivo bastante fuerte para entender el análisis de lo que realmente está sucediendo.

La posibilidad de que haya escapado de un laboratorio es bastante obvia, y luego tenemos a algunas personas deambulando por los medios diciendo que ‘las fugas de laboratorio son imposibles’, por lo que sabemos que no están hablando de ciencia, más bien, están influenciados en cierta parte.

Y luego vemos a todos los demás repitiendo ese mensaje, que son las mismas personas que los apoyan y de esa manera se genera todo un caos”.

El COVID-19, declarado ahora una pandemia, sigue afectando la salud de las personas y miles ya han sido víctimas de esta misteriosa enfermedad. Pero a medida que el virus se propaga, también lo hace la información errónea que lo rodea. En estos tiempos difíciles, debe aprender a separar los hechos de la ficción para poder tomar las medidas correctas y salvaguardar su salud.

Publicado con permiso de Mercola